¿Las vaquitas son ajenas?

DSC03227SEGURIDAD RURAL – POCA RESPUESTAS, MUCHAS INCERTIDUMBRES

El crecimiento de la faena clandestina y el robo de ganado (abigeato) en el partido de Nueve de Julio mantienen en vilo a productores desde hace tiempo. Se suma a las pérdidas monetarias, la preocupación de que ninguno (o casi ninguno) de estos delitos se esclarezca y que siempre sean las mismas zonas y los mismos productores los que sufren sus consecuencias.

La Niña, Dennehey y Corbett son algunos de los lugares donde productores rurales se vieron afectados pero durante los últimos meses Patricios los ha superado con creces. La ocasión, la desolación y la proximidad con las rutas o caminos principales hacen a algunas propiedades blanco más codiciado por quienes roban o faenan en forma clandestina ganados ajenos.

El flagelo se esconde también en la desinformación: no existen estadísticas ni datos fidedignos respecto a la cantidad de delitos de esta naturaleza que se suceden. Tal vez por el agravante de que muchos productores rurales, ante el hartazgo y la incredulidad, prefieren evitar realizar denuncias.

Detrás de la impotencia están las desconfianzas y todo las creencias adobadas por el folklore popular: las sospechas sobre la actuación o la complicidad de algunos miembros policiales; el destino de las carnes que especulan, se comercializan en negocios “sospechados” de proveerse de carnes mal habidas como algunas carnicerías y casas de comida y hasta las suspicacias que “en épocas de elecciones” se acrecienta la cantidad de robos. ¿Verdad o fantasía?

En medio de todo esto se desarrolló una reunión el viernes en la Sociedad Rural de 9 de Julio con las máximas autoridades policiales de la región y de seguridad provinciales y comunales y dirigentes rurales. Allí la cincuentena de concurrentes obtuvo respuestas tibias para una situación que por momentos levantó la temperatura de las conversaciones entre productores y autoridades.

Promesas y respuestas

Ante las demandas, las autoridades provinciales anunciaron la puesta en marcha de una fiscalía temática en Olavarría; la instalación de antenas de celulares para que haya señal en todas partes de la provincia y la incorporación de la figura de un baqueano. También prometieron trabajar junto con la Universidad del Centro para realizar los ADN a los animales y la llegada de capacitaciones para el personal que atiende la patrulla rural. Sugirieron también la necesidad de que el municipio trabaje con más ahínco junto a la dirección de Bromatología para realizar controles.

Fiscalía Temática

Las autoridades provinciales anunciaron la puesta en marcha inminente de una fiscalía temática con asiento en Olavarría. Esta concentrará toda la información relacionada con los delitos rurales y cumpliría un doble objetivo. Por un lado descongestionaría a las fiscalías generales y, por el otro, lograría centralizar toda la información específica relacionada con los delitos rurales y trabajaría en red con sus pares del resto de la provincia lo que generaría mayor eficiencia a la hora de resolver estos ilícitos.

Sin embargo algunos dirigentes rurales mostraron su reparo a la hora de “poner una ficha de confianza”. Tal es el caso del vicepresidente de la Sociedad Rural de 9 de Julio, Jorge Masi Elizalde que asegura que “si bien se están buscando integrar todo para que funcione como una gran red lo que resulta lógico pero sin suficientes recursos esto es inviable”.

Por su parte, el delegado de 9 de Julio de Sociedad Rural Argentina , Germán Mouremble cuestionó que esta fiscalía se instale en Olavarría y no en esta ciudad. “La Fiscalía faltaría en esta zona no en Olavarría porque nosotros no dependemos del departamento judicial de Olavarría, así que no sé cómo se hará”, reconoce. “A todos los problemas se suma que la patrulla rural no sabe bien a quién depende, está en una nebulosa. Verticalmente depende a la policía comunal, a la Superintendencia de La Plata y de Mercedes y de Chivilcoy. No está muy claro todavía cuál es el verticalismo de las policías comunales. Teóricamente sólo tendrían que depender de la superintendencia de delitos rurales”.