La yerba mate tiene su ruta, un sello propio y fama internacional

(Por Patricia Gorza)

 

Oro verde, así la llaman en el exterior, por su alto contenido de catequinas y polifenoles, poderosos antioxidantes. Ya se exportan 35 mil toneladas que generan US$70 millones de ingresos al país.

La yerba mate argentina recibió el reconocimiento de su Indicación Geográfica. Sí, como el champagne o el roquefort en Francia, el café de Colombia, o el jerez en España o, en el plano local, el varietal malbec de ciertos vinos de los terroirs de Luján de Cuyo, Mendoza, que tienen la denominación de origen controlada (DOC).

El sello para la yerba mate local garantiza una calidad vinculada con el origen geográfico y posibilita que el consumidor acceda a una mejor información a la hora de diferenciar el producto.

¿Y por qué se le otorgó?

Porque su consumo es ancestral; su historia se forjó entre pobladores nativos e inmigrantes; tiene características propias que permiten diferenciarla de la de Paraguay y Brasil; agrega valor al producto y a la región; y porque garantiza su origen y atributos que influyen en la diferenciación del producto.

Según el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), “la cadena productiva de la yerba está conformada por muy pequeños productores, unos 18.000 registrados. Sólo tres países en el mundo producen yerba mate con importancia económica: Argentina es el que más superficie cultivada aporta, con unas 215.000 hectáreas; Brasil cuenta con 85.000 has y Paraguay con 35.000 has”. El presidente de INYM, Luis Pietro, sostiene que el sello “es una distinción que nos va a permitir tener una identidad como producción regional, no sólo identificando la zona de producción dentro del país, sino de distinción cualitativa para el mundo”. También destaca que: “Estamos buscando nuevos mercados y nuestra yerba, por sus características de producción y elaboración, tiene su particularidad y la queremos hacer notar en el comercio internacional, acompañando con la calidad que debe tener el producto y teniendo en cuenta que los consumidores del mundo saben de calidad”, subraya.

 

En los últimos años se está dando un desarrollo creciente de productos “en EE.UU., Canadá, Francia, Inglaterra, Alemania, Austria, Finlandia, Noruega, China, Japón, Corea del Sur, Australia y en otros países de manera incipiente como Tailandia e India” que se están haciendo con yerba mate argentina, cuenta Alejandro Gruber, presidente de la Asociación Ruta de la Yerba Mate de Argentina. “En el establecimiento productor de té y yerba orgánica donde trabajo con Milton Kraus, se logró exportar yerba a Alemania para saborizar una gaseosa llamada ‘Tereré-mate’”, detalla. Otro dato: en Austria causa furor la bebida sin gas “Makava“ que combina agua mineral de los Alpes con productos de Sudamérica y en EE.UU. arrasa “Mate Power”, una bebida notable lograda a partir del mate cocido orgánico, explica. Lemonaid, la empresa que vende la bebida en Alemania, importa de Kraus yerba orgánica mezclada con jugo de limón y agua gasificada y se envasa en botellas de 333 mililitros, una de las medidas más usadas en Europa. En la firma Kraus, largaron en 2011 con el envío de 7.000 kilos; ahora están en más de 50.000.

Corea y Japón son hoy grandes consumidores de aguas saborizadas con yerba mate soluble, por algo Coca-Cola lanzó la bebida llamada “Sol”, que está ganando mercado. En Asia también tiene aceptación “Lotte, mate secreto amazonia”, que llega incluso a China. “También firmas de Rusia están comprando yerba mate para extraer cafeína para la elaboración de energizantes” dice Gruber. Siria y el Líbano no se quedan atrás en la demanda. Lideran las compras de yerba argentina, junto a Uruguay y Chile, pero sorprende EE.UU., que llegó al tercer puesto en el ranking de importadores del oro verde. Más del 60% de las exportaciones están dirigidas al Cercano Oriente.

Según datos del sector, entre los productos más taquilleros e innovadores están: el helado de yerba mate, las medialunas y chipas con yerba, los licores y gin con yerba mate y la pastelería que combina chocolate con yerba y frutos cítricos de Misiones y Corrientes.

En la ruta de la yerba mate, siempre se están recibiendo grupos comunicacionales de las potencias de cada continente. En el 2015 sorprendió el gigante de Asia con la visita de la TV oficial de China y el mayor canal de Corea con capitales estadounidenses; todos en la búsqueda del camino del oro verde por sus riquezas y propiedades. Según dicen en el sector, la ruta hasta obtuvo una calificación de La Sorbona como “el mayor desarrollo e innovación del siglo XXI”, algo que fue reflejado por agencias de noticias internacionales como A.P.T.N. de Canadá, que vino a recorrer la región.

El principal atractivo de la yerba mate: el alto contenido de catequinas y polifenoles, sustancias muy buscadas en el mundo; poderosos antioxidantes que se encuentran en el vino y la yerba y en estos dos grandes caminos y rutas del Mercosur.