La Iglesia inició la Semana Santa con el Domingo de Ramos

Con la celebración de la misa de Domingo de Ramos, la Iglesia Católica comenzó la celebración de la Semana Santa.

Tras la bendición de los ramos en la plaza ante una multitud de fieles que colmaron la Iglesia Catedral Santo Domingo en Nueve de Julio, el obispo diocesano, monseñor Ariel Torrado Mosconi celebró la misa del domingo de ramos y recordó que con ello no sólo se celebra la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén sino que también los creyentes se comprometen “a seguir los pasos de Jesús hasta la cruz”.

“Esta celebración, como nuestra vida, tiene un tono a la vez de gozo y de tristeza, de fiesta y de penitencia – agregó el prelado. Jesús sabía que allí también  lo esperaban la condena, la pasión, la cruz y la muerte… Así nosotros, que colocamos el olivo en el  crucifijo de nuestra casa,  también debemos recordar que seguir a Jesús implica muchas veces aceptar la realidad del sufrimiento y que, a través de las realidades dolorosas del fracaso, de la soledad, de la enfermedad, de la incomprensión y de tantas otras, alcanzaremos la gloria de la resurrección”.

Por eso aclaró que los ramos de olivos, “lejos de ser una especie de <objeto de la buena suerte> son un signo de nuestro compromiso de la fe en la cruz que da sentido a nuestro dolor y sufrimiento”.

Luego afirmó: “Debemos seguir el camino de humildad y mansedumbre de nuestro Rey que ingresa en Jerusalén, no montado a caballo, sino en un burro. También nosotros y la Iglesia toda debe seguir a Cristo humillado hasta la muerte”.

Torrado Mosconi exhortó a los fieles a acompañar  “a tantos  <otros cristos> que encontramos en el camino. No los dejemos solos, debemos como Simón de Cirene, ayudarlos a cargar con su cruz, esa cruz de la pobreza, de la falta de trabajo, de la injusticia, las adicciones y de tantas otras formas de sufrimiento”.