Humo espontáneo

(Por Juan Manuel Jara)

 No hay duda alguna que los desmedidos aumentos de las tarifas impactan y fuerte en el bolsillo de todos. Una vez más, el ciudadano debe ser el que pague la cuenta de los desbandes de funcionarios y gobernantes que hemos elegido a lo largo de los años. El objetivo es llevar las tarifas de los servicios a los valores que deban ser…aunque no se puedan pagar. Sobre todo en el interior del país, porque en Capital las facturas son, digamos, moderadas.

                Los funcionarios a cargo deben ser genios porque evidentemente viven dentro de una botella o una vasija dorada con arabescos. La realidad en la calle, en el día a día, es muy distinta de la que percibe el Gobierno. Y cuidado, porque es una bomba de tiempo que no se desactiva con optimismo. De hecho, ya no quedan frases en el catálogo de la biblioteca de autoayuda a la hora de explicar lo inexplicable. Las usaron todas: la luz al final del túnel, el piloto de tormenta, los fideos pasados, el volar de las gaviotas y el bendito segundo semestre más demorado en la historia del mundo.

                 La semana pasada se convocó a una marcha contra el tarifazo. ¿Quienes? Vecinos, supuestamente. Originalmente era para el viernes 13, pero se adelantó un día. Algunos adujeron que era para no tentar a la mala suerte en una fecha con mala prensa y que las próximas boletas vengan aun con mas aumento. Otros porque sesionaba el HCD. Dejemos en claro que es un buen momento para reclamar, para no aceptar cada aumento de todo con el “si” facilísimo que solemos tener como sociedad. Sin dudas. Pero cuidado con los que aprovechan estas acciones “espontáneas” para llevar agua para su molino.

                Lo de la semana pasada, en parte, fue una farsa. Obvio que la gente está al límite. Y gran parte de los nuevejulienses que fueron a la marcha lo hicieron de buena fe. Pero hubo mucho agite político, sobre todo a la hora de llegar al Concejo. Hubo caras reconocidas del peronismo local mezcladas entre los vecinos y es vox populi que gente de Unidad Ciudadana y de Unidad Básica JD Perón estuvieron fogoneando la “asonada espontánea”. Ojo, el malestar de los vecinos es real. Pero las cosas por su nombre. Si querían convocar lo hubieran hecho de frente, dando nombre, no hay nada de malo en que una agrupación política convoque a una marcha. Y entonces la pregunta es: ¿por qué se manejan entre las sombras? ¿No les dá la cara para generar una convocatoria genuina? Evidentemente no. Así juegan con el vecino que fue realmente a reclamar, ese que no quiere ser usado por organización política alguna. De esta manera lo que estos oportunistas hicieron fue demostrar una vez más que cuando dicen estar para defender los intereses de la gente, mienten…bueno en realidad lo hacen, después de atender los propios.

                En el recinto, un papelón que cada legislador aprovechó para hacer una votación de “humo”, para la tribuna. Es cierto, otra no les quedaba. Eso sí, después postearon fotos (varios de ellos) con inscripciones del estilo de “escuchamos a la gente” y esa sarta de tribuneadas  4.0.

                El oficialismo reculó. Mas de dos personas juntas los ponen nerviosos. Imagínense casi 100. Paolo Barbieri fue el único del numeroso bloque oficialista que trató de manejar lo mejor que podía la situación. El resto de la bancada, transpiraba y pedía la hora. Los peronistas, en su salsa, se relamían.

                La horda de vecinos reclamó cantando en el recinto del H.C.D. por la presencia del Intendente Barroso. Pero la pregunta es si el Intendente va a llevar el reclamo a la gobernadora Vidal, si va a ser orgánico con la línea del gobierno o va a ser orgánico con la gente que representa y que está al límite. Esta es la gran pregunta. Porque a las tarifas no las fija ni modifica, ni el intendente ni la cooperativa eléctrica. Entonces lo que se votó el otro día es humo.