Hospital “Julio de Vedia”

DSCN9726El Intendente Municipal de Nueve de Julio, Cdor. Mariano Barroso, participó del acto de inauguración del nuevo consultorio oftalmológico que funcionará en el Hospital Zonal “Julio de Vedia”, creado a través del aporte de instrumental donado por el Club de Leones de 9 de Julio, y que se convertirá a futuro en un Centro Oftalmológico.

En el marco de una sencilla ceremonia, en la que el jefe comunal estuvo acompañado por funcionarios de su Gabinete, autoridades del Hospital y del Club de Leones, la Dra. Lucía Pirotta, titular de la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Nueve de Julio, expresó que “a través de este servicio se podrá comenzar a cubrir todo lo referente a consultorio programado de oftalmología”.

Por su parte, el Intendente Municipal, reconoció “el esfuerzo y compromiso puesto de manifiesto por el Club de Leones en beneficio de la comunidad”.

“Esta inauguración es muy emotiva para mí; ya que mi abuelo, Edmundo Benedetti, fue el primer oftalmólogo que residió de manera fija en 9 de Julio y el primer especialista oftalmólogo de este Hospital”, señaló.

Posteriormente, el director del Hospital, Dr. Fernando Ramírez, señaló que “prestar nuevas atenciones de calidad nos llena de satisfacción, ya que ello pondrá al centro de salud en el lugar que se merece”.

El león Darío Santini, agradeció a las autoridades municipalidad y a la comunidad el acompañamiento brindado a la institución “para poder cumplir este sueño en el que venimos trabajando desde hace años.

La concreción de un Centro Oftalmológico obedece a un proyecto denominado “La Media Luna y que prevé en esta etapa 6 centros en la provincia (9 de Julio, Arrecifes, Lincoln, Las Flores, Zarate y Bolivar).

 

Desde el diario El 9 de Julio  propusieron que el Centro lleve el nombre de «Dr. Edmundo Benedetti», por su dilatada actuación profesional tanto en el Hospital Julio de Vedia como en la ciudad quien, en 1935, luego de graduarse de Médico, regresó a su terruño, para ejercer su profesión, hasta que decidió especializarse en Oftalmología en la Universidad Nacional de Buenos Aires, convirtiéndose en  el primer especialista  radicado en forma permanente en la ciudad.
Así también, fue médico residente del Hospital Oftalmológico «Santa Lucía» de Buenos Aires. Siendo médico cirujano comenzó a prestar servicios en el Hospital de la Sociedad Protectora de los Pobres (Hospital Zonal de Agudos «Gral. Julio de Vedia»). En 1938, se desempeñaba como Jefe de la Sala VIIº. En 1941, fue designado Director y en 1944, ejercía las funciones de Subdi rector del centro de salud. Asimismo, fue  uno de los organizadores del Centro de Higiene Materno Infantil y fue uno de los médicos que formó las Voluntarias de la Escuela de la Filial de la Cruz Roja Argentina que funcionaba en 9 de Julio. Igualmente en el Hospital prestó sus servicios de Oftalmología a los pacientes que concurrían la mismo.
 

Introducción

Edmundo Benedetti nació en la ciudad de 9 de Julio, Provincia de Buenos Aires, el 14 de agosto de 1910. Sus padres eran inmigrantes italianos, Alejandro Benedetti y Eugenia Botti.

Era el menor de 13 hermanos. Su padre fue un comerciante emprendedor que, a finales del siglo XIX, fundó una armería que aún existe (el negocio más antiguo de la ciudad) con una trayectoria comercial importante.

Cursó sus primeros estudios en su ciudad natal, en la Escuela N° 1 y luego en el Colegio Cavallari. La formación secundaria la realizó en el Colegio San José, de la Congregación Del Sagrado Corazón De Jesús de Betharram (Padres Bayoneses), en la ciudad de La Plata.

Obtuvo su título de médico en la localidad mencionada anteriormente y regresó a 9 de Julio para ejercer su profesión hasta que, más tarde, en la Universidad de Buenos Aires, se especializó en oftalmología y fue el primer especialista que se radicó en su ciudad natal.

Era un hombre honesto, sincero, trabajador, de gran tolerancia.

Siempre tenía en sus labios la palabra afectuosa y no la crítica.

Su bondad y generosidad se dejó translucir tanto en el ámbito familiar, profesional como social. Dueño de una personalidad única, de respeto y amor al prójimo; de un servicio incondicional hacia los demás, hizo que viéramos en él un ejemplo.

Las condiciones de su inteligencia y capacidad demostradas en toda su vida ha sido un motivo de orgullo y satisfacción para su familia y para su ciudad natal.

Desarrollo

Una vez instalado en 9 de Julio, ya recibido de médico, el doctor Edmundo Benedetti contrajo matrimonio con Elsa Saez, una joven pehuajense, profesora de Literatura y amante de la lengua francesa. De hecho la hablaba muy bien. Ambos se conocieron durante sus estudios en la facultad y desde un principio se estableció una buena relación de amor y compañerismo ya que ella compartía sus gustos por la música clásica y el arte.

De esa unión nacieron tres hijos. El mayor, Alejandro, decidió seguir el camino de su padre y se recibió de médico oftalmólogo como así también su nieto Guillermo, quien en la actualidad es director de una clínica visual en 9 de Julio.

Su segunda hija, Ana María, Licenciada en Psicología también heredó algunas de sus cualidades artísticas y sobre todo su amor hacia las Bellas Artes.

Desde pequeña, Ana María era una de sus inspiraciones al momento de pintar, ya que ha hecho retratos de ella así como también pinturas de paisajes, flores y naturalezas muertas.

Su tercer y último hijo, Eduardo, quien también decidió continuar por el camino de la visión, es técnico óptico y además un reconocido coreuta de la ciudad.

Al poco tiempo de instalarse en 9 de Julio, ya se perfilaba en la Provincia de Buenos Aires la creación de agrupaciones gremiales de médicos, y él, Edmundo, fue uno de los fundadores del Círculo Médico de la ciudad.

Además, en materia profesional, fue uno de los organizadores del Centro y del Servicio de Higiene Materno Infantil. Ese servicio funcionaba en un área del hospital y brindaba atención a las mujeres embarazadas o con hijos pequeños, de pocos recursos. También colaboró, junto a otros doctores, en la formación de las Voluntarias de la Escuela de la Filial de la Cruz Roja Argentina, para que funcione en la ciudad.

Siendo médico cirujano, había comenzado a prestar servicios en el Hospital de la Sociedad Protectora de los Pobres (hoy Hospital Zonal de Agudos Julio de Vedia), desempeñándose como jefe de la sala VII; luego, fue designado director.

Años después, en la Universidad de Buenos Aires se especializó en oftalmología.

De esta manera se convirtió en el primer especialista que se radicó por tiempo prolongado en 9 de Julio. Asimismo, como oftalmólogo, fue médico residente del Hospital Santa Lucía en Buenos Aires, a donde viajaba semanalmente.

En las instituciones sociales y culturales realizó una importante labor. Durante algunos años el doctor Benedetti presidió la asociación benéfica La Miga de Pan (comedores escolares).

También formó parte de la fundación de socios del Rotary Club de 9 de Julio y del Club Español, del que fue socio vitalicio.

La Biblioteca Popular José Ingenieros tuvo en él un decidido impulsor durante diversas épocas, ya que ocupó por varios años los cargos de presidente, vicepresidente, vocal y vocal suplente. En uno de los períodos de su presidencia se adquirió un terreno para la construcción del edificio donde actualmente se ubica la mencionada biblioteca, la más importante de la ciudad.

En cuanto a sus hobbies, cabe mencionar que era un gran amante de la pintura y la música. Mientras realizaba su carrera de médico en la ciudad de La Plata se recibió de profesor de piano en la Escuela Superior de Bellas Artes. Desde ese momento, inició una carrera artística muy rica, brindado varios conciertos, algunos de los cuales tuvieron lugar en 9 de Julio. Al mismo tiempo, realizaba cursos de pintura y cerámica, los cuales fueron las bases para iniciarse en la creación de sus cuadros.

Falleció el 17 de febrero de 1998 en la ciudad de 9 de Julio.

Poco tiempo antes, el Club de Autores Libres Agrupados y la revista Alas le tributaron un justo homenaje a su trayectoria, a la dedicación y entrega al servicio de su comunidad.

 

Conclusión

Fue sin duda un ejemplo de vida en sus tres facetas, profesional, social y cultural. Esto se ve plasmado en los incontables homenajes que recibió por su contribución a la ciudad.

En su larga existencia de 87 años, jamás dejó de brindarse a su comunidad con generosidad, en cada circunstancia que se le requirió. 9 de Julio posee una calle que lleva su nombre y se lo recuerda año tras año al realizarse algún evento ya que su aporte al desarrollo cultural de la ciudad fue significativo.

Recientemente, al cumplirse 150 años de la fundación de la ciudad, se distinguió a la familia Benedetti por ser la tercera generación de oftalmólogos que estuvieron al servicio de la visión de la comunidad.

Mi bisabuelo, Edmundo Benedetti: ejemplo de nuestra familia (Primer Premio)

 

Sancholuz, Corina