Gustavo Vera en la rural

12043058_1621490961458566_3159470810402734384_n“Vamos directo a México si no lo paramos a tiempo”. El diputado porteño,  Gustavo Vera aseguró que Argentina “va directo a México si no para el crimen organizado a tiempo”. Lo dijo durante la charla que brindó en la Sociedad Rural, invitado por la agrupación local Ciudadanos por la Seguridad, que comandan Julio Bordone y Héctor Carta.

Vera preside, como legislador, la Comisión Especial sobre Trata de Personas y como ciudadano es fundador de  Alameda, ONG que lucha contra   el crimen organizado (trabajo esclavo, explotación sexual, trabajo infantil, narcotráfico, corrupción, etc.). Su trabajo consiste en recibir  denuncias, investigar, presentar las denuncias ante la justicia y la opinión pública y  desarrollar políticas públicas y generar modelos alternativos de reinserción de las víctimas.

Durante la disertación denominada “La inseguridad nuestra de cada día: crimen organizado y mafiosidad”, Vera brindó datos que no fueron promisorios. Según la ONU, Argentina está en el primer puesto de consumo de cocaína en los países de Latinoamérica (2,5% de su población) y es la tercera exportadora mundial, después de Colombia y Brasil. Nuestro país fue uno de los 160 países que se comprometieron a la lucha contra el lavado de dinero pero en 2011, de los 93 puntos del convenio, no cumplió ni con 21.  Según la misma fuente Argentina tiene récord de lavado de dinero y más de 4000 pistas de aterrizaje clandestinas  “de las cuales el gobierno reconoce sólo 2000…Estamos en un problema muy serio”.

Vera aseguró que el crimen organizado no se puede cometer sin la complicidad estatal. Y que “no lo cambatiremos con solo poner nuestro voto en las urnas”.”Si bien es una condición necesaria en toda democracia, pero no suficiente, sino existe una más intensa participación ciudadana”.

 

Des industrialización y política

Según el legislador porteño, a principios de la democracia en nuestro país sólo existían nichos de corrupción “pero todavía había una intención de reconstruir los tres poderes del estado”. Sin embargo a partir de los ’90, se acentuaron dos fenómenos  que provocaron que la corrupción se generalice en todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). Por un lado, se acentuó el proceso de des industrialización del país (con el cierre de pymes en gran escala, desmantelamiento de las vías férreas, etcétera) y,  por el otro, la política “dejó de ser un servicio público para convertirse en un emirato árabe”.

En cuanto a la des industrialización del país, aseguró que es la principal causa que genera atraso y falta de expectativas en las generaciones jóvenes. Esto convertiría  a la sociedad en un verdadero caldo de cultivo para las mafias y el narcotráfico.  “Cuando en un país el único modo de ascenso social es trabajar para los narcos o meterse en la política, es porque está en un problema serio- remarcó-. La comunidad no está protegiendo ni a los ancianos ni a los jóvenes. Los jóvenes están ante una angustia existencial muy seria porque no tienen futuro. En los ‘50, ‘60 y hasta en los 70, nos podíamos ir de nuestras casas y conseguir un trabajo y emanciparnos. Hoy los jóvenes no lo pueden hacer y genera angustia. A los 30 siguen en la casa materna y no es por la adolescencia tardía. Es una cuestión económica. Es una caldo de cultivo ideal donde el narcotráfico penetra”.

 

La  política única fuente genuina de trabajo

A este proceso de des industrialización, le siguió otro paralelo que nada favoreció: los funcionarios públicos comenzaron a ganar cifras siderales (con los aumentos de sueldos y sobresueldos) que hoy no existen en el mercado privado. “En la Argentina industrialista que conocimos, una persona podía estar en política y si no le gustaba determinada línea, se iba y rápidamente conseguía un trabajo y era parecido, en el ámbito privado, al del público. Pero hoy en el ámbito público se gana 7,8 o 9 veces más que en el ámbito privado y encima en el ámbito privado no hay trabajo. Por eso, muchos honestos no denuncian: por temor a las represalias pero también a no encontrar trabajo porque se han acostumbrado a vivir en forma privilegiada en relación con el resto de los ciudadanos”.

Vera resalta que hoy “ la clase política es una especie de emirato árabe”. “El funcionario honesto no denuncia porque teme por su integridad física y la de su familia pero sobre todo  porque sabe que si se queda sin trabajo, no conseguirá en lo privado uno que tenga los mismos privilegios. Si hay laburo, es con un sueldo muy inferior al que está cobrando. Se han acostumbrado a un nivel de vida que no tiene nada que ver con la realidad”, aseguró el legislador.

Por eso Vera predica con el ejemplo. Todos los meses, el diputado, cobra el equivalente al salario de un director de escuela y el resto lo devuelve al pueblo a través de donaciones ante escribano público, para destinarlo a entidades comunitarias,  vecinales, deportivas, religiosas, cooperativas y pueblos originarios. Hasta agosto de este año, devolvió al pueblo medio millón de pesos. “Si la única forma de ascenso social que existe hoy en nuestro país es trabajar para los narcos o metiéndonos en los partidos políticos, tenemos un problema enorme”, estigmatiza.

“Un legislador porteño gana alrededor de 70.000 pesos por mes, más empleados, viáticos, etcétera… Se han acostumbrado a vivir como príncipes. Si hay un legislador honesto que quiere denunciar algo de su partido no lo hace porque sabe que la próxima no lo van a elegir, pierde el laburo y va a perder sus privilegios”.

…Y llegó la mafiosidad

A estos dos fenómenos, según Vera, le siguieron a principios del 2000, lo que los italianos llaman mafiosidad. “Es cuando la  corrupción se casa con la mafia. El funcionario corrupto, que se enriquece a costa de lo público, se da cuenta que además puede ser mafioso. Se da cuenta de que desde el lugar que ocupa en el estado puede, por ejemplo, asociarse con otros, para que se libere un territorio para el tráfico de personas o de drogas, o  de laboratorios para el tráfico de efedrina”.

 

 

Las soluciones

Vera asegura que la solución de la corrupción no puede dejarse en manos de los funcionarios sino que está en la comunidad. “Las soluciones vendrán desde el interior a las grandes ciudades y no de las grandes ciudades al interior”.

De este modo se refirió a que una de las herramientas que tienen los ciudadanos es la Red Nacional Antimafia, de la que forma parte de su fundación. Está Red está conformada por 40 organizaciones y surgió a partir del primer Congreso sobre Crimen Organizado y Trata que se realizó en abril del 2013 en la Facultad de Derecho de la UBA.

El objetivo de esta red es denunciar y defender los hechos de corrupción que se suceden en los pueblos preservando la identidad de los denunciantes. “Esta red está conformada por especialistas de todo tipo, como de lavado de dinero, porque hay mucha gente que, más allá del partido político al que pertenezcan, están trabajando para el bien común”, garantizó.

En este sentido desde la Red Nacional Antimafia están trabajando para el Tercer Congreso que se desarrollará el 9 de octubre.

 

El mensaje

Por último Vera manifestó que para combatir el crimen organizado y la mafiosidad en Argentina “hay que trabajar en red para defendernos de delitos de tipo mafiosos (narcotráfico, trata, tráfico de órganos, trabajo esclavo y otros delitos complejos que no se pueden cometer si no hay complicidad del estado. Pero también debemos trabajar creando trabajo, alternativas culturales y deportivas para recuperar el sentido de existencia en muchos jóvenes que prácticamente hoy no la tienen”.

 

Otros datos

Durante la charla entregaron un libro de distribución gratuita, impreso por la legislatura porteña “Laboratorios de cocaína en la Ciudad de Buenos Aires” y que contiene 235 informes internos del ministerio de Seguridad durante el período de Néstor Valleca y Aníbal Fernández “en el que se demuestra desde adentro, desde adentro, desde asesores  que trabajaron ene l ministerio y que lo denunciaron por no haber hecho nada con esos informes. Demuestran palmariamente cómo se ha sistematizado la recaudación mafiosa a nivel de las jefaturas policiales en las 53 comisarías porteñas y cómo se ha permitido el crecimiento del narcotráfico a punto tal de tener, inclusive, cocina de cloridrato de cocaína y territorio liberado en la propia ciudad de Buenos Aires”.

 

El intendente Walter Battistella entregó a Gustavo Vera una copia del decreto que declaró de interés municipal la charla.

 

Entre los presentes se encontraron el secretario de Gobierno, Ignacio Palacios; el secretario municipal de Seguridad, Luis Belloni; los concejales, Mariano Barroso y Horacio Delgado; el candidato a intendente Claudio Lovisolo; entre otros referentes religiosos y sociales.