Entrevistas: Ana Inés Scandizzo

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Ana Inés Scandizzo

Consultora Ana Inés Scandizzo: “Un coach escucha realmente, no da soluciones mágicas”.

“La idea fue agrupar lo que es la comunicación corporativa, política e institucional que es lo que venía haciendo en Buenos Aires”, explicó la licenciada Ana Inés Scandizzo que, después de 17 años de estar radicada allí decidió volver a su ciudad natal. Y lo hizo en diciembre de 2016.

Tras irse a estudiar a Buenos Aires, se recibió de licenciada en Finanzas de Empresas y comenzó a trabajar en la Bolsa de Cereales de Rosario (en el área de Mercado a Futuro). “A partir de allí me di cuenta que me gustaban más las comunicaciones y fui especializándome en esa área”, explicó ante los micrófonos de Un Plan Perfecto (FM Forty 106.9).

Scandizzo tiene un amplio currículum. Es entre otras cosas, Asesora de Imagen y su consultoría, abarca asesoramiento en múltiples áreas como marketing, imagen corporativa y relaciones institucionales, hasta coaching, organización de eventos corporativos, comunicación y marketing político.

En cuanto al desarrollo de su actividad a nivel local, Scandizzo opinó que “es un ámbito propicio porque se está dando mayor importancia a lo que es la imagen, no sólo en cuanto a lo que es el diseño gráfico (muchas veces el marketing se vincula con eso), sino también en el aspecto de la comunicación personal (que es lo que a mí más me gusta) que implica la comunicación interna, asuntos públicos, gestión de proyectos dentro de una empresa, gestión de equipos de trabajo, etc. Y me parece que en eso hay poco y que la gente está tomando conciencia sobre ellos”, remarcó.

Por otra parte remarcó que muchas veces la gente confunde la Responsabilidad Social Empresaria con (RSE) con todo lo que es donaciones o con una visión más filantrópica y, en realidad, no es solamente eso. Sino que es operar de manera sustentable en la comunidad donde está inserta la organización. Y aquí hay un montón de empresas donde se podría aplicar, también en el ámbito político y en las ONGs, que aquí hay muchas. No sabía que en 9 de Julio había tantas”, remarcó.

Scandizzo también ofrece capacitaciones sobre coaching, una palabra en boga que ella la define así: “Con el coach pasa lo mismo que en su momento pasaba con el asesor de imagen, que era de uso exclusivo para celebrities o para políticos y hoy por hoy se usa para todo. Si bien son dos cosas diferentes, trato de vincularlos porque tienen mucho que ver uno con otro. Los dos trabajan en la comunicación. Pero el Asesor de Imagen trabaja más en la comunicación en cuanto a la estética (la manera de vestirse, de comunicarse), mientras que el coach trabaja más en el comportamiento. En el coaching profesional que hago yo, ayuda a las personas o a la organización  a buscar las herramientas que tiene y que se autolimita y no sabe que las tiene o no sabe cómo utilizarlas”, detalló. “Todos tenemos modelos mentales que son la amera de reaccionar ante un determinado suceso, y lo hacemos repitiendo lo que no sucedió en el pasado. Con el coach aprendés a cortar con eso y a ser observadores diferentes de la realidad, podemos actuar en consecuencia”.

Scandizzo aclara que el coach no da soluciones mágicas ni aconseja. “No es un psicólogo-enfatiza – , ni un mentor, ni nada por el estilo. Un coach lo que hace es escuchar, que es lo que generalmente  falla en las personas. Todos hablan mucho pero no saben escuchar. La mayoría  en realidad espera que termine de hablar la otra persona para dar su opinión,  pero eso  no es escucha empática. Es decir, no estamos escuchando realmente lo que quiere decir el otro. Porque no se tiene en cuenta el metamensaje: es decir no sólo escuchar lo que se dice, sino cómo se dice, por qué se dice, en qué contexto y qué es lo que estamos pensando cuando lo decimos. Cuando uno tiene en cuenta todas esas cosas, se logra realmente una comunicación efectiva”.

A través del coaching se realizan un sistema de conversaciones donde personas y/o organizaciones en donde ellos mismos van encontrando sus propias respuestas. “Muchas veces son trabas propias, otras veces son del contexto. Lo que se enseña es escucharse bien a uno y también a los demás, sobre todo en una organización, para ver cuál es la cultura organizacional, sin están siendo coherentes en las acciones con el resultado que buscan, cómo los ve la gente en cuanto a la imagen….Son una serie de preguntas que te van permitiendo descubrir las herramientas para llegar a tu objetivo”.

Según su experiencia, en la mayoría de las ocasiones las trabas son auto impuestas, más que circunstanciales. “Generalmente son propias. Depende del lugar, por ejemplo en una comunidad chica como esta existe mucho el miedo al qué dirán (que no existe en las grandes ciudades). Más cuando uno busca un cambio radical, por ejemplo si un ingeniero civil de repente quiere dedicarse a la música. Ahí entran en juego varias cosas: la costumbre, como fue criado, el miedo a no saber qué pasara o lo que dirán más que las autolimitaciones… También muchas veces no se distingue un hecho de una opinión: y decimos yo no sirvo para esto, cuando en realidad lo que deberíamos decir es que “no estoy preparado en este momento para esto pero me puedo preparar…Uno mismo se va limitando y también a veces va limitando a los otros…Nos vamos limitando por una serie de interpretaciones que hacen que se desvirtúe la realidad. Y lo que hay que hacer es romper paradigmas. Es difícil pero se puede”, remarcó.

Scandizzo asegura que el coaching es adaptable a cualquier escala, tanto para una organización, para un sistema político o para una sola persona. “Siempre se trabaja con personas, sea una sola o un equipo”, enfatiza.