Entender el mundo del Bitcoin y Blockchain

Esta criptomoneda puede resolver grandes problemas globales relacionados a la corrupción o a la mala administración.

(Por Lic. Gonzalo Merlo)

La historia de Bitcoin y Blockchain surge a partir de la crisis hipotecaria de 2008, hasta aquel entonces existía una multiplicación de registros sobre la vivienda que estaba sustentada sólo en el valor original de una propiedad pero cuya duplicación de trámites hipotecarios creó una burbuja elevando los precios del mercado de varias veces sobre el valor real. Miles de personas perdieron sus hogares, puesto que el valor real por el que vendieron sus hogares para saldar sus adeudos no llegaba al valor por el que la habían adquirido en principio.

El viernes 31 de octubre de 2008 apareció un post de una persona con el acrónimo Satoshi Nakamoto en un foro digital donde publicaba con los detalles su propuesta a la que denominó Bitcoin.

Este fue el inicio de lo que muchos consideran la nueva economía mundial. Hasta la fecha no se sabe con seguridad quién es Satoshi Nakamoto, si es una sola persona o una agrupación quienes crearon la moneda digital lo que le da un toque de mayor misterio e incertidumbre.

Al principio, el proyecto fue apoyado por personas que buscaban realizar actividades ilícitas como compra y venta de drogas, armas y otras intenciones fuera de la ley. Esta primera adopción del Bitcoin le creó una reputación negativa ante las autoridades y la sociedad. Surgieron casos muy sonados en Estados Unidos como el de Silk Road y el mercado negro en la deep web donde aprovecharon los beneficios del Bitcoin para pasar desapercibidos. Después de la caída de este y otros sitios, el precio del criptoactivo se vino abajo junto con su reputación.

El 18 de Mayo de 2010 una persona con el acrónimo de “laszlo” publicó en el foro de Bitcoin que ofrecía 10,000 tokens a quien le comprara dos pizzas y se las enviara a su domicilio. Para ese momento el intercambio de las 10,000 monedas se estaban valuando en $41 USD aproximadamente. El 22 de mayo del mismo año Laszlo publicó en la misma conversación que había intercambio con éxito los Bitcoins a cambio de dos pizzas de Papa John´s.

Aquella transacción se conoce como la primera transacción oficial de la criptomoneda y ha sido el génesis de toda esta nueva economía tan controversial y en constante debate acerca de su futuro y fiabilidad. Al 11 de diciembre de 2017 aquellos 10,000 btc tienen un valor arriba de 165 millones de dólares aproximadamente; es decir una cotización de $16,502.70 USD por unidad según el portal Coinmarketcap y la tendencia hacia arriba parece no detenerse.

Este evento es recordado con mucho interés por las personas que están a favor de este movimiento, incluso hay quienes ya le denominan el “Pizza Day” o “One Million Dollar Pizza”, catalogada al momento como la pizza más cara de todos los tiempos.

Parte de lo que le da valor al Bitcoin es la carencia, sólo se crearán 21 millones de monedas y se espera que este límite se cumpla en el año 2140. Esta filosofía está basada en el oro y los metales preciosos, hasta donde se tiene un límite de existencia en el planeta; lo que genera una cotización alta para su adquisición.

Es verdad que el uso que se le está dando con mayor énfasis es por tema de inversión, más que por uso; parte de este proceso puede generar esa burbuja de la que se habla al sólo adquirirla sin fines comunes o de beneficio material.

La adopción de esta tendencia será fundamental para implementarse por ambas partes; es decir comprador y vendedor. Cada vez suena más algunos negocios que aceptan Bitcoins para evitar los intercambios a moneda local con fines a largo plazo, puesto que pensar que vender una gaseosa por $20 y con probabilidad de que esa misma cantidad se pueda multiplicar a medio plazo suena inteligente. El escenario ideal será cuando esta economía se abra y sea adoptada éticamente para fines comerciales o derivados con todos los beneficios que ofrece para ambas partes.

Mucho se ha especulado sobre el sustento del Bitcoin, que si es una burbuja o no, incluso hay lugares en donde es considerado ilegal. Lo que es una realidad es que ha llegado para revolucionar la economía y ha abierto nuevos panoramas para la creación de nuevos modelos a comunidades y naciones enteras, tal es el caso de Venezuela con el reciente anuncio de la creación de su propia criptomoneda denominada petro.

Es verdad que el fin no siempre justifica los medios, el uso que se le pueda dar a esta herramienta depende de la ética de quienes la utilicen. Sin embargo la intención principal a lo que se conoce es la de eliminar todos los intermediarios que hoy en día existen que han ayudado a crear grandes crisis o incluso a retrasar en exceso de tiempo los trámites para el intercambio de bienes o servicios derivados de la burocracia.

Más allá de si Bitcoin llegó para quedarse o no, la tecnología que está detrás de ello espero que si lo haga. El blockchain (o cadena de bloques) puede resolver grandes problemas globales relacionados a la corrupción o a la mala administración basando su poder en la comunidad y no en unas cuantas personas.

Blockchain podría representar una solución perfecta para casos de fondos públicos, con una administración abierta a cualquiera que pudiera entrar a auditar la procedencia de los recursos, el destino de los mismos y con una comunidad que validará cada transacción. Evitaría completamente la corrupción pues su poder ya no depende de unas cuantas personas ni tampoco estará al escondite de su administración; sino que tendrá a una comunidad entera desde cualquier parte del mundo al pendiente de sus operaciones.

Este tema puede extenderse bastante, podría surgir un libro completo al respecto con temas y especificaciones más técnicas sobre como adquirir o vender esta moneda o sobre el hardware necesario para el minado.

La intención de este artículo es la de compartir y aportar a la filosofía de un mundo en el que lo imposible cada vez se vuelve menos verdadero, nos recuerda que como seres humanos tenemos el control de nuestro destino cuando nos organizamos y volvemos a la unidad.