Encuentro Diocesano de Catequistas en Lincoln

“Hay que seguir sembrando con esperanza que a su tiempo dará buenos frutos”.

Más de 300 catequistas de toda la diócesis participaron del Encuentro Catequístico diocesano (EN.CA.Di), que se realizó hoy en la ciudad de Lincoln, bajo el lema ¨Caminemos en Comunión¨ y organizado por la Junta Catequística diocesana.

 La jornada comenzó con las palabras de bienvenida del cura párroco de esa localidad, Monseñor Carlos Arive y continuó con la presentación del presidente de la Junta, el Padre Juan Pellegrino.

Luego María Jesús Loinaz realizó una representación artística del Evangelio, donde se pudo contemplar el amor misericordioso de Dios que llama a todos a la salvación.

 Posteriormente, el obispo Monseñor Ariel Torrado Mosconi agradeció el trabajo generoso e incondicional de los catequistas;  “Siento el deber, como obispo de esta diócesis, de agradecer profundamente el trabajo que hacen abnegadamente cada uno de ustedes”. Y recordó que el objetivo del encuentro “es renovar la catequesis y procurar que en toda la diócesis, haya unidad de criterios tanto en los métodos como en los contenidos, que contribuirán a tener una pastoral más orgánica en toda la diócesis”.

Durante su alocución el obispo motivó a los catequistas a redoblar los esfuerzos y a continuar sembrando la semilla de la palabra de Dios en cada una de sus comunidades. Hizo especial referencia en la necesidad de una verdadera “conversión pastoral” que permita responder a los nuevos desafíos que se presentan por los cambios culturales que vivimos. Ya no es suficiente conformarnos con hacer “lo que siempre hemos hecho”. Subrayó que esta necesaria renovación debe llevar a una actitud más misionera en toda la actividad de la catequesis. “El  esfuerzo generoso y la paciente constancia  con la cual trabaja cada uno de ustedes demuestran  que son verdaderos testigos e instrumentos de la acción de Dios. Gracias a la perseverancia y sabiduría de tantos laicos, consagrados y sacerdotes  el Evangelio ha llegado a muchas comunidades, parroquias y grupos”.  Por eso instó a los catequistas a no desfallecer por no ver resultados a corto plazo. “No hemos sembrado en vano – subrayó-. La semilla germina a su debido tiempo y da frutos buenos de tantísimas formas distintas e igualmente valiosas”.

Por último recordó que estos encuentros anuales son una ocasión propicia para “experimentar la alegría de la comunión, compartir los frutos y también las dificultades. Y sobre todo nos anima, nos motiva y nos impulsa a seguir adelante con alegría y con esperanza”.

La jornada continuó con una variada serie de talleres en las que participaron los distintos grupos de catequesis (comunión, confirmación, adultos, rural, escolar, del Buen Pastor, entre otros). Alrededor de las 15:30 se realizó procesión desde el Colegio Nuestra Señora donde transcurrió el evento hasta la Iglesia parroquial de la ciudad, donde se celebró la misa con la que concluyó el encuentro anual que este año tuvo como sede a la ciudad de Lincoln.

La jornada de formación giró en un tono festivo y de comunión, donde no faltaron los espacios para los diálogos informales y para acrecentar los lazos de amistad entre los participantes. Todo transcurrió en un ambiente propicio que permitió renovar el compromiso para continuar trabajando como portadores del mensaje de vida y misericordia de Jesús en todos los puntos de la diócesis.