El sueño del pibe

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RELATOR DEPORTIVO ALEJANDRO URIONA

“Ves cosas y dices,”¿Por qué?” Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, “¿Por qué no?”.

George Bernard Shaw

Con apenas 34 años está en la cúspide de su carrera. El 3 de julio pasado recibió una noticia que así lo confirmaba: viajaría a Londres a cubrir los Juegos Olímpicos.

La localidad de Santos Unzué lo vió nacer y crecer. En Nueve de Julio dió sus primeros pasos en el arduo camino de una profesión que lo llevó, en pocos años pero no con pocos esfuerzos, a los primeros lugares del periodismo deportivo nacional.

Alejandro Uriona hoy es una de las caras visibles de la empresa Torneos y Competencias (TyC Sports) en donde relata el torneo Nacional y la primera división para la señal internacional de TyC Sports y Fox Sports. También sigue la campaña de Boca Juniors en AM 1190 Radio América junto a «Pancho»Caldiero y Daniel Mollo. “Pipo”, como lo conocen sus afectos, logró “el sueño del pibe” y hoy tiene mucho para contar…

Con la humildad y la calidez que caracterizan no olvida sus orígenes, ni su lugar, ni sus raíces. Y siempre vuelve. Es más, quiere seguir haciéndolo.

Tiene presente a sus afectos, y es un eterno agradecido de quienes lo ayudaron en sus primeros pasos por eso no duda en nombrarlos en cuanta ocasión se le presenta. Así lo hace con su amigo, Raúl Andrián, al que tuvo como guía y consejero.

En la cima de su carrera no pierde la perspectiva y es consciente que el éxito puede ser efímero. Con grandes sueños por cumplir, apuesta en 2014 a que esta vez la varita lo toque para cubrir el Mundial de Brasil.

Alejandro sabe también que la vida es sueño. Y otro de los suyos, a mediano plazo, es relatar partidos de la Liga local porque siente, de algún modo, que quiere devolver parte de lo que su pueblo le dió: nada más ni nada menos que la identidad que hoy se forjó.

En una entrevista con EXTRA habla sobre los esfuerzos, la organización y el trabajo previo, su experiencia en Londres y, por supuesto, sus añoranzas del “pueblo chico”.

 

E:- ¿Cómo es trabajar como periodista en los primeros niveles profesionales?

Estoy disfrutando este presente. Desde muy chico anhelé trabajar en los medios. Mi sueño siempre fue trabajar en la radio pero la televisión me sorprendió, de alguna manera. A medida que vas trabajando, la vas queriendo y te vas dejando atrapar por el medio.

En cuanto a trabajar en un medio en Buenos Aires, me siento un privilegiado de hacer lo que realmente me gusta y lo que siempre soñé. También soñaba con cubrir un juego olímpico. Un periodista deportivo o un relator de fútbol lo máximo que puede aspirar es a cubrir un mundial. Y bueno, pude concretar ese sueño en Brasil.

Volviendo a este mimo que tuve en Nueve de Julio, en la Fiesta del Deporte, es muy gratificante. Soy un agradecido que la gente de la ciudad tenga este tipo de deferencia, que te distingan. Es un mimo que es muy importante para mí porque uno siente que el trabajo que se hace alguien lo está viendo y lo valora. Además es un compromiso para seguir trabajando y devolverlo con trabajo, con esfuerzo y con mucho profesionalismo.

E:-¿Cómo es llegar a un medio nacional? ¿Qué hay de mito y qué hay de verdad: predomina más el esfuerzo y la voluntad, o el factor suerte y las conexiones? ¿Cómo te amoldaste a un medio donde “la imagen lo es todo”?

Mi sueño era la radio y trabajar en una radio. Al principio fui trabajando en algunos medios chiquitos, luego en algunos más grandes a medida que uno iba proyectando más cosas… El hecho de entrar a la TV fue sorpresivo…

E:- ¿Lo buscaste o te ofrecieron?

No, lo busqué. Pero siempre estuve convencido que mi lugar era la radio. Un día surgió un casting en Torneos y Competencias para relatores del campeonato de la B Nacional. Y me presenté a través de un compañero de la radio, Daniel Cascioli, uno de los periodistas que me ayudó mucho y que me enseñó a trabajar en el medio. Es muy responsable y exigente con la gente que lo rodea. Y uno está agradecido de haber tenido ese tipo de maestros. Era una preselección de casi 40 relatores que trabajábamos en distintos medios y de los cuales la empresa tomaría dos. Tuve la fortuna de estar entre esos dos… Después se fueron dando distintas cosas que me permitieron estar en el lugar que estoy hoy…

E:- Generalmente uno cuando se presenta en esas cosas siempre tiene la idea de que con tantos que hay a uno justamente no le pasará… ¿Sentiste alguna vez eso?

Soy una persona muy positiva. Cuando voy a golpear una puerta a pedir trabajo siempre voy con el pensamiento que ese lugar será para mí, más allá que después se termine dando o no. Pero siempre voy convencido de lo que quiero. Pero a veces, por más que uno no esté convencido, si las condiciones no están acordes a lo que busca esa determinada empresa , no se abre la puerta…Siempre pienso en positivo y eso se lo pregono mucho a los chicos que tengo como alumnos en la escuela de periodismo… Uno tiene que ir con la mejor predisposición y convencido de lo que hará y debe dar lo mejor de sí…Después hay imponderables porque hay personas que deciden y es cuestión de gustos. También hay que tener una cuota de fortuna… Siempre habrá oportunidad pero hay que buscarlas…

E:- No aparecen solas…

No, hay que buscarlas. Recuerdo cuando comencé a trabajar en Buenos Aires en una radio muy chiquita en donde relataba, tenía que viajar todos los fines de semana y no me pagaban ni siquiera los viáticos. Vivía en 9 de julio y viajaba todos los fines de semana en mi auto. Muchos me decían que estaba loco. Yo les respondía que si no iba, nadie me escucharía. Y que nadie iba a golpear la puerta de mi casa, nadie vendría a buscarme a 9 de Julio o al campo, en Santos Unzué. A través del esfuerzo uno siembra para algún día cosechar algo…

E:- Ya estás cosechando bastante…

Afortunadamente, se dieron algunas cosas y estoy agradecido de esa situación.

E:- Recientemente cubriste los Juegos Olímpicos en Londres ¿Cómo es el día de un periodista cubriendo para una de las cadenas más importantes deportivas? ¿Cómo es el mundo de un corresponsal?

En cuanto a toda la logística es maravilloso, uno tiene que olvidarse de todo. Llegás a un lugar donde está todo organizado: los pasajes de ida y vuelta, tu acreditación, tu estadía. Tenès que abocarte solo al trabajo periodístico. Es todo muy dinámico, trabajás muchísimas horas y se duerme poco. No estás todo el tiempo al aire, pero estás cubriendo un evento en donde las competencias arrancan a las 8 de la mañana y finalizan a la 1 de la madrugada y sin hacer el programa. Dormíamos muy poco: 3 horas y media por día…

E:- Mucha exigencia…

Muchísima. Además hay que ser realista: la mayoría de los periodistas que fuimos éramos futboleros y nos encontramos en un juego olímpico que había que cubrir muchas disciplinas deportivas , algunas de mucha relevancia como el futbol pero otras desconocidas y teníamos que estudiar mucho. Tuvimos que aggiornarnos con los reglamentos (los del deporte en sí y los de la competencia); después tratábamos de entender sobre la marcha las situaciones y te tenías que preparar antes. No podès llegar al último día sin saber qué es lo que se va a cubrir. Además uno tiene la responsabilidad de estar representando a una señal …

E:- Tenés que ser muy profesional…

Exactamente y estar acorde a un evento de esas características… Hay que cubrirlo con el mayor profesionalismo posible.

E.- Es además todo un desafío personal…

Sin lugar a dudas. Soy una persona que me gusta preparar mi trabajo con antelación y llegar al momento del evento preparado. Cuando hay un partido de futbol llego a la cancha con todo preparado. Lo único que me falta hacer es ponerle los números de la camiseta a los jugadores. Pero en este caso, había muchas inseguridades. Llegabas a un lugar donde uno no sabía qué evento iba a cubrir al otro día… Los primeros días fueron un poco complicados hasta que nos acostumbramos…Además tuvimos que aprender muchas cosas, al estar trabajando como una señal como Directv que está en toda Latinoamérica, tuvimos que aprender el recorrido de la trayectoria de deportistas latinoamericanos. Pero la experiencia fue muy linda…

E:- En cuanto a la barrera idiomática, más allá que transmitías en castellano, ¿cómo te manejabas con el idioma y cuál fue el impacto cultural? Generalmente los argentinos somos un poco mal visto…

Sí es verdad. Uno va con ese prejuicio. Fue mi primer viaje a Europa, y sobre todo a Londres, uno va con prejuicios de Malvinas. Uno piensa que ellos tienen ese resquemor y que por ahí no nos van a habilitar las cosas como debieran ser. Pero es todo lo contrario: me encontré con un país con una cultura y con una educación extraordinarios y con una muy buena predisposición de los londinenses a solucionarnos cualquier inconveniente que se pudiese presentar…

E:- ¿No sentiste ningún tipo de tirantez ni prejuicios entonces?

No, jamás. Es más, el algún momento, conversando con alguien nativo del lugar, yo le contaba este prejuicio sobre todo por el tema de Malvinas. Y me dió una respuesta que me sorprendió. Me dijo: “No, ustedes no tienen nada que ver. Ese fue un problema político. Tanto ustedes como nosotros no tenemos nada que ver… “.

E:- ¿Una anécdota linda para contar?

Durante la semana que estuvimos en Londres, un compañero perdió una cámara fotográfica y, al otro día, recibió un mensajito por twitter de una chica si era él que la había perdido. La había encontrado un amigo y se la había dado. Y ella se había tomado el trabajo de mirar foto por foto hasta que lo encontró…Justo mi compañero había sacado una foto a su credencial con nombre y apellido…

E:- Es algo impensado para Argentina…

Un camarógrafo argentino que vive en Gales y que trabaja para ESPN, me decía que eso era muy normal allá. Y que si ellos encontraban la forma de encontrarte, te devolvían lo que perdiste. De lo contrario, en cada ciudad existe un Salón de Objetos perdidos donde los que encuentran algo que no es suyo lo llevan y lo dejan allí hasta que aparezca el dueño…Acá eso es impensado: nadie va a llevar algo que encontró y seguro alguno se podría llevar algo sin que sea de él…

E:- La típica picardía criolla….

Esas cosas me llamaron mucho la atención.

E:- Quizás esos detalles te marcaron la diferencia entre el primer mundo y nosotros…

Es cierto. Nos dimos cuenta que con un país tan rico como el que tenemos vivimos muy mal y ellos, apenas teniendo una isla tan pequeña, son una potencia. Es muy triste que estemos como estamos…

E:- ¿Qué otras cosas te llamaron la atención?

El tránsito. Estuve un mes en Londres y nunca escuché una bocina. En Buenos Aires la bocina es sinónimo de insulto. Afortunadamente en el interior la utilizamos para saludar…Allá no escuché bocinas, no hay rejas, es otra cosa.

E:- Respecto a tu convivencia con periodistas de otras partes del mundo. Seguramente te trataste literalmente “con el mundo periodístico”… ¿Cómo fue el intercambio?

Fue a diario. Además como nuestra señal llega a toda Latinoamérica hubieron periodistas de otros países… Fue una muy buena experiencia. Uno siempre saca cosas positivas de los colegas con los que uno trabaja, sobre todo cuando son periodistas de grandes trayectorias…

E:- Otro mito de nuestra profesión es que para llegar a determinados lugares hay que ser un poquito inescrupuloso ¿qué hay de cierto?

Mirá hay de todo un poco. Me tocó trabajar en medios donde he visto colegas que aplicaban ese sistema. Pero todo va en la forma de ser de cada uno. Soy de la teoría de que no importa llegar primero. Lo importante es llegar. Y muchos confunden llegar primero a llegar a cualquier costo. Cuando llegué a Torneos (TyC Sports) también tenía ese prejuicio, pensaba que era una jungla y donde regía “el sálvese quien pueda”, pero la verdad es que jamás sentí eso.

Aunque siempre encontrás algún periodista que, como decimos en nuestra jerga, son “lobbystas” y van a jugar al tenis o al futbol con los jefes…Pero cada uno elige su forma de ser. Yo estoy en la otra vereda: elegí el camino del esfuerzo, del trabajo y del sacrificio. Y eso te da tranquilidad cuando apoyàs la cabeza en la almohada por la noche… Yo hico todo lo que debía hacer para subir un escaloncito pero sin perjudicar a nadie…

 

E:- Estás en la cúspide de tu carrera ¿Qué esperás para los próximos años?

Sin lugar a dudas el 2012 fue el mejor año profesionalmente. Mi próxima meta sería poder continuar en esta carrera ascendente. Y apunto a estar en el mundial de Brasil en el 2014. Esa sería mi próxima meta, aunque por mi edad tengo mucho tiempo por delante…

E.- Pero la ansiedad apresura a veces…

Sí, uno siempre tiene metas y objetivos. Pero hay que trazarse metas que sean alcanzables…El Mundial de Brasil es mi próximo objetivo primero porque la señal en la que trabajo tiene los derechos y porque me tocó estar en un juego olímpico y la verdad es que lo veo algo alcanzable. También el año que viene está la Copa de las Confederaciones, previa al Mundial, también la tiene la señal para la que trabajo así que si no es el Mundial tal vez sea la Copa. También es algo latente en donde me gustaría estar porque es de mucha trascendencia. Pero hay algo que deseo, no sé si es para ahora, tal vez para dentro de cinco o 10 años, y es que me gustaría volver a trabajar en una radio de mi ciudad…

E:- ¿No sería como volver al principio?

Tal vez, pero siento que puedo aportar un granito de arena acá y darle algo a aquellos que me abrieron las puertas cuando arrancaba con este sueño. Tengo que devolver de alguna manera esa posibilidad que me dieron. Por eso quiero volver a relatar futbol en la liga local, de hecho hace algunos años lo hicimos con Raúl Andrián y otros viejos amigos…La verdad es que me encantaría trabajar en un medio local. Soy muy apegado a las raíces… Me gustaría hacer una transmisión aunque hoy no tengo tiempo. Pero siempre lo hablo con Raúl Andrián, quien fue el primero que me dio una oportunidad acá para trabajar en un medio. El tiempo fue construyendo una muy linda amistad y a pesar de la diferencia de edad es un amigo de permanente consulta. No sé cuando, pero me quiero sacar ese gusto…

Y seguramente, con el tiempo, Alejandro lo logre, debido a que la palabra “imposible” parece no figurar en el diccionario de este talentoso periodista deportivo.