El Estrés

(Por Fernando “Coco” Maineri)

Tiene tanta historia como la humanidad misma, pero va camino a convertirse en el mal más común.

Si intentamos crear una secuencia del estrés y las respuestas que desencadena, sería algo así, como se pone en marcha: Primero nuestros sentidos, vista, oído, y olfato principalmente, captan la situación estresante. La información llega al tálamo, y este pasa la señal de alarma al hipocampo y a una zona cerebral que es la amígdala. También la pasa a la corteza cerebral y a una glándula que es la hipófisis que segrega la hormona del estrés. La corteza diseña su estrategia defensiva. La adrenalina, el cortisol, la noradrenalina y el ACTH segregados informan a los órganos del peligro y ocurren una serie de cambios como aumento de las pulsaciones, erizamiento del vello, aumento del tono muscular, dilatación de pupilas, vasoconstricción periférica que origina palidez de la piel, dilatación de bronquios,, la vejiga y el intestino se contraen para liberarse de orina y heces, dejas de producir hormonas a nivel genital, el páncreas segrega menos insulina y el hígado produce menos  glucosa.

Si tienes mucho estrés no vas acabar con el del día a la noche, pero con la estrategia adecuada, poco a poco va desapareciendo de tu vida.

Realizar deportes, actividad física una hora de ejercicio cada día, permite hacer un buen uso de la adrenalina que genere el estrés y ayuda a liberar tu mente.

Hacer un esfuerzo consciente por cuidarte. Comer bien, de forma equilibrada, sin olvidar el desayuno.

Dormir y descansar correctamente. Cuando no descansas el estrés se agudiza.

Control diario del estrés, apuntar, anotar cada situación que cree una carga emocional, mental, o física negativa. Es el primer paso  para ver que tareas estresantes puedes eliminar de tu vida.

Create expectativas realistas con fechas que puedas cumplir en tus compromisos.

Tirar todos los papeles, anotaciones, y elementos que no sirvan del escritorio, Establece prioridades y hacer solo lo posible.

Aprende a decir No.

Tomate un descanso. Romper con la rutina es un paso importante en el progreso hacia una vida libre de estrés.

Cuando el estrés aumenta puedes llegar a tener ataques de ansiedad, prueba con ejercicios respiratorios, llamada respiración bradicardica, para disminuir pulsaciones y lograr un control y equilibrio físico y emocional.