Efecto gato chino

CHAU DOMINGO.

Se acabó el año electoral. Y comenzó la carrera para el 2019. Que dejaron las legislativas 2017 en el plano local. El efecto del gato chino.

 (Por Juan Manuel Jara)

 

                Todo salió dentro de lo que se esperaba. No hubo mayores sorpresas. Las elecciones de medio término del domingo pasado transcurrieron de manera previsible. Los resultados, los porcentajes, las confirmaciones, los fines de ciclo. Todo tal cual se preveía. Veamos lo que ocurrió en 9 de Julio.

                Cambiemos se llevó el triunfo esperado. El PJ terminó de implosionar  y acentuó su dispersión. La alianza 1 Pais metió un concejal. Buen desempeño de las dos listas de izquierda. Y de las tres candidatas a Senadora Provincial, la única ganadora fue Malena Defunchio. Esto es lo básico, el resultado más visible. Nadar en la orilla. Ahora vayamos un poco mar adentro.

                A partir del 10 de diciembre, el Concejo Deliberante tendrá otra conformación muy distinta a la actual, con rasgos muy marcados, como el mayor número de concejales del bloque PRO, siete, que sumados a los cuatro de la UCR, hacen del matrimonio Cambiemos, el dueño de la pelota en el recinto. Con esa mayoría y endulzados como vienen por la convivencia y el vínculo marital-electoral, acá entra el peligro de que ocurra el “efecto del gato chino”, ese felino decorativo que sube y baja su pata derecha automáticamente a la hora de aprobar proyectos propios o, por el contrario, para vetar uno de otro bloque. También habrá que estar atentos a posibles cambios de jugadores en distintas áreas del gobierno municipal, inclusive el HCD, de acá a diciembre.

                Acá yo voto a Martín. Ese fue el slogan de los últimos días de la campaña cuesta arriba de Banchero. Y por los números fueron muy pocos los que votaron al arquitecto. Tan pocos que, como se preveía, no renovó. El poco apoyo, las jugadas inentendibles de sus “compañeros”, y ponerle él solo  el pecho, la cabeza, las rodillas, los pies a las balas y a la situación, terminaron con un final más que anunciado. No solo de su trabajo como concejal sino, a la luz de los resultados, de un espacio que ya venía a la deriva y derecho al iceberg. El resultado del domingo fue el choque con el bloque de hielo…y  sálvese el que pueda. Perdió tres bancas. De un bloque de 5 (que hace un año, aún con el Grillo Rodríguez y Eduardo Vicente, era de siete) ahora quedaron dos sobrevivientes, Alberto Capriroli y Julia Crespo. Como dijimos en la nota anterior, esta derrota tiene un padre el cual no necesita examen de ADN. 

                Y por supuesto, hubo un teléfono que empezó a sonar más de lo usual. El de Juan Pablo Parise. Y no solo para felicitarlo a él y a Andrea Buceta por su llegada con Unidad Ciudadana al nuevo HCD…. “El Tapado”, tal como lo bautizamos desde  este semanario, logró convertirse en la segunda fuerza, con un plus: la llegada de Malena Defunchio al Senado provincial. Esto último motivó una sonora caravana de jóvenes militantes de este espacio que, contentos con la victoria, curiosamente circularon por el centro pero luego hicieron una “pasadita’, ruidosa por cierto, por la Unidad Básica de la calle Mendoza. Los cantos hacían referencia a “no volvés más” o “ahora si tenemos lugar”.             

                Cortando clavos. Así pasaron el recuento la gente de 1 País. Voto a voto, con otro lastre en picada como Sergio Massa como cabeza de lista. Pero lo cierto es que Sebastián Malis logró acceder a una banca en el HCD. Ya más tranquilo, luego de una noche expectante, “Chachi” comentó que  sabe que tiene el desafío de ser un contralor de la gestión municipal, como el resto de los (mini)bloques que conformarán el nuevo Deliberante local. Dispersión es lo que mejor grafica la oposición a partir del 10 de diciembre. Veamos: 2 concejales FPV (¿hasta cuándo ostentará un nombre de un partido que ya no existe?), 1 de 1 País, 2 de Unidad Ciudadana, 1 de Espacio de Acuerdo y 1 de Los Pasos Previos). También  es cierto que a todos les sale muy bien hacer la V “de la Victoria” (pero ninguno por afinidad a Winston Churchill, quien hacía ese gesto durante la Segunda Guerra Mundial). ¿Cuánto demorarán en encontrar puntos de coincidencias para hacer frente a la mayoría del matrimonio Cambiemos? Habrá que ver cuánto pesa  Parise & Co. sabiendo que ellos cuentan con Defunchio en el Senado Provincial. Y no importa si hoy están en una facción o en otra. El Peronismo o Justicialismo busca un líder, a nivel nacional y a nivel local, alguien que encolumne. En cuanto aparezca, los patitos se alinean solos detrás de la mama pata.

                La izquierda tuvo una elección histórica en 9 de Julio. No alcanzó pero aumentó sus votantes. Especialmente el espacio de Franco Caruso. Ahora el desafío de estos dos espacios (el otro es el de Darío Lanieri) es trabajar de cara al 2019 desde ahora mismo. Bueno, tienen unas semanas de vacaciones. La campaña fue con presupuesto cero y muy a pulmón. Solo en planta urbana. Si alguien los alcanzaba hasta un pueblo, era bienvenido.     

                Y la nota de color la puso el ex intendente Walter Battistella, quien pasó buen rato dentro del cuarto oscuro. Nuestro colega Ciriaco Torres, que estuvo en ese momento ahí, nos comentó que fue un “voto pensado”. Curiosos como somos y con ganas de ir un poco mas allá, lo convocamos al Doctor al programa UN PLAN PERFECTO (FM FORTY 106.9) y le consultamos a quien había votado. Rápidamente se escabulló con el salvavidas “el voto es secreto”, entre sonrisas. También dijo que piensa en el 2019, que primero irá en busca del Comité, que hizo autocrítica y sabe de la necesidad de empezar a trabajar desde ahora en un espacio radical, que aspira a tener una eventual interna municipal. Consultado sobre si, como pasó en estas elecciones, desde las altas esferas nacionales del matrimonio Cambiemos bajan línea diciendo que no había lugar a ninguna interna, evaluaría la posibilidad de ir por “afuera”, Battisttela dejó ese punto a lo que digan los acontecimientos en el momento preciso. Dos cosas quedaron claras: una, que el 2019 está en su mira. Y dos, no le sacamos a quien votó, pero estamos seguros a quien no votó.