Editorial: Adiós Battistella

Semáforos-Battistella
Ex intendente Walter Battistella

Luego de una década se despidió el intendente Walter Battistella, un período que se caracterizó por  grandes cambios culturales y por fuertes confrontaciones políticas con los gobiernos provincial y nacional. Con distintos vaivenes, el Dr. Walter Battistella supo sortear los duros obstáculos que imprimió una gobernación que venía con un fuerte tono populista y que debió atemperar en miras a gobernar para todos, incluyendo también las clases media y alta.

Tal vez se le recrimine la confrontación con los gobiernos provincial y nacional que se profundizó sin lugar a dudas por el 2008 con el conflicto campo – gobierno cuando el radical salió a apoyar incondicionalmente al campo. No le quedaba otra: Nueve de Julio era una ciudad cuyo motor económico fundamental era el agro. Pero eso tuvo sus fuertes costos políticos y eso se vio no mucho tiempo después con las omisiones deliberadas de los gobiernos provincial y nacional en la llegada de planes (como viviendas) y recursos (fondos). Tampoco le fue fácil mantenerse como radical Anti-K, en una era en que el kirchnerismo “negociaba” recursos pero sobre todo principios. Y eso también tuvo sus costos.

 

 

La balanza del bien y del mal

en esta cuestión de qué fue lo bueno y lo malo, si vemos la copa medio llena puede agradecerse a Battistella el tan esperado traslado del matadero; y obras que no son tan populares como necesarias (cloacas, pavimentación, desagües pluviales, los pozos de agua para Ciudad Nueva); la creación de la  Universidad Popular, la lucha por el abatimiento del arsénico; la promoción de las Salas de Salud y la municipalización de la recolección de residuos y la incorporación de la barrenderas municipales. A nadie escapa que Nueve de Julio es una ciudad realmente limpia, y no sólo como slogan municipal. También a él hay que atribuirle la prolijidad y la higiene de los espacios públicos, en gobiernos anteriores muy descuidados. La creación de plazoletas en distintas puntos de la ciudad y de los terrenos del ex ferrocarril la Trocha, en donde se crearon los paseos La Trocha, Vía Crucis y el recientemente inaugurado Paseo de la Salud.

En cuanto a las deudas o recriminaciones también hay algunas: deja una abultada cantidad de empleados municipales; tuvo una confrontación con los sindicatos que obstaculizaron y detuvieron por años la marcha del municipio; dejó sin resolver el tránsito fundamentalmente de las motos y la inseguridad. En este último punto continúan los problemas estructurales de base como el juego clandestino y el narcotráfico, agudizado durante los últimos dos años. Entre las materias urgentes pendientes indiscutiblemente se encuentra la construcción de viviendas, la solución en materia ambiental (gestión integral de residuos) y algunas cuestiones menores.

¿Qué dejó Battistella? Indudablemente una enseñanza de persistencia férrea a pesar de los obstáculos cuya única brújala fueron sus convicciones. Cuando parecía que todo estaba perdido para la ciudad y para su gobierno, continuó con férrea convicción. Eso es lo que dejó: convicción y resistencia. Ellos fueron sus principales legados.