Documento presentado por el GEN

DSC03140“Un aporte para la construcción de seguridad ciudadana”

DOCUMENTO PARA EL ANALISIS Y LA DISCUSION

Hace más de dos décadas que los argentinos y, en particular, los bonaerenses somos partícipes de un proceso de creciente inseguridad.

Situaciones de extrema violencia, de robos reiterados, de muertes en ocasión de robo, de arrebatos en la vía pública, de salideras y entraderas, tanto bancarias como domiciliarias, entre otras modalidades delictivas se han puesto a la orden del día.

Partimos de la base que la inseguridad es un fenómeno complejo que presenta una multiplicidad de factores que la producen y que, por ende, no es posible encontrar soluciones mágicas.

Sabemos que los recursos son insuficientes a la hora de investigar y reprimir el delito. Sabemos, también, que los daños causados a las víctimas de hechos delictivos o situaciones de violencia son irreparables. Las pérdidas materiales podrán recuperarse o no, pero el daño emocional, psicológico y social que produce la inseguridad no puede repararse.

Por eso, bogamos por la construcción de una política de seguridad ciudadana que potencie y reafirme los aspectos preventivos, sin descuidar, por ello, las acciones orientadas a investigar y reprimir los ilícitos.

Tenemos en claro que la seguridad es un derecho irrenunciable de los ciudadanos y, por ende, debemos exigir a las autoridades competentes que nos garanticen niveles óptimos de seguridad y convivencia ciudadana.

La seguridad y la protección de la población es una responsabilidad indelegable del Estado. La organización política de nuestro país delega esta responsabilidad en los estados provinciales, quienes a través de la institución policial, la justicia, el cuerpo normativo y los servicios penitenciarios deben velar incansablemente por la paz y la seguridad interna, por la protección de sus habitantes y de sus bienes, por la convivencia social imprescindible para la existencia de una sociedad fortalecida.

 

9 de Julio, nuestro distrito, lamentablemente no permanece ajeno a este contexto de creciente inseguridad. En forma casi cotidiana, se repiten hechos delictivos o situaciones de violencia que van sembrando una profunda sensación de temor en nuestra población.

Desde el GEN FAP de 9 de Julio no debemos ni podemos quedarnos al margen de esta situación porque somos partes activa de esta sociedad y porque no queremos resignar nuestra condición de ciudad tranquila en donde la seguridad debe ser un estado permanente.

Queremos generar un debate serio y respetuoso sobre esta problemática. Queremos aportar ideas y contribuir al bienestar de nuestra sociedad, para ello elaboramos este documento que ponemos a disposición de las instituciones y vecinos de 9 de Julio. Pretendemos que el mismo sea enriquecido con aportes de los distintos actores sociales y que sea de utilidad para las autoridades que tienen competencia en el diseño e instrumentación de las políticas de seguridad pública.

 

“Las prioridades del FAP-GEN son claras: evitar que el delito organizado termine de afianzar su poder territorial, disminuir la violencia interpersonal, terminar con la violencia familiar y de género y producir una fuerte baja en los robos con violencia. Estos objetivos requieren una visión sistémica que permita su abordaje desde múltiples políticas públicas en el nivel nacional, provincial y municipal”(1).

Estamos convencidos que las comunidades locales y sus actores tenemos mucho para aportar en la construcción de la seguridad, sin dejar de tener presente que este bien público es una responsabilidad indelegable del Estado.

En tal sentido, creemos que la seguridad debe ser:

Construida localmente, respetando las particularidades de cada comunidad y haciendo un uso eficiente de los recursos locales

Asentada sobre diagnósticos serios y profundos que den cuenta cabalmente de la complejidad del fenómeno

Participativa, dialogada y consensuada con los actores sociales, respetando la idiosincrasia de cada sector de la comunidad

Preventiva, orientada a reducir las causas que generan la inseguridad y no sólo destinada a la represión de sus emergentes o de sus consecuencias

Eficaz en la faz represiva e investigativa del delito, cuando falla la prevención

Democrática, respetando las libertades, derechos y garantías que tanto nos costó alcanzar

 

El GEN FAP de 9 de Julio propone:

  1. Crear un observatorio municipal de violencia y delito que sistematice información fidedigna sobre hechos delictivos y/o violentos y elabore diagnósticos acabados sobre nuestro distrito. Para ello, se deberá utilizar fuentes de información existentes (estadísticas policiales, judiciales, indicadores socio-económicos y demográficos, datos urbanísticos, etc.) y generar nuevas fuentes de información (encuestas de victimización, informes producidos en espacios de participación ciudadana, etc).
  2. Identificar grupos en situación de vulnerabilidad y generar espacios de inserción socio-comunitarios trabajando en forma conjunta con instituciones de nuestra comunidad. Reorientar la política social con fines preventivos no debe implicar en modo alguno criminalizar la pobreza.
  3. Coordinar políticas entre el Gobierno Municipal y el Patronato de Liberados, facilitando de este modo, la reinserción social y laboral de quienes han recuperado su libertad. La política de seguimiento y acompañamiento de los liberados no debe confundirse con la persecución y la vigilancia mal entendida.
  4. Generar una política de urbanismo que mejore las zonas inseguras de la ciudad y las localidades reduciendo las oportunidades de comisión de delitos o de situaciones que generan inseguridad a los vecinos. Mejorar los espacios públicos favoreciendo la apropiación de los mismos por parte de los vecinos y generando conciencia sobre el uso y cuidado comunitario.
  5. Creación de un cuerpo municipal de cuidadores urbanos (Guardia Urbana), las funciones del mismo serán de carácter preventivo, garantizando mayores niveles de seguridad en los espacios públicos y colaborando con la policía en la identificación de situaciones sospechosas. No portarán armas y deberán mantener una estrecha vinculación con los vecinos.
  6. Puesta en funcionamiento del sistema de vigilancia urbana (sistema de vigilancia por cámaras)
  7. Creación de la Comisaría de la Mujer destinada a brindar asistencia a las víctimas de violencia familiar.
  8. Reapertura de la Dependencia Policial de Ciudad Nueva, con personal apto para la recepción de denuncias y un plan de prevención con participación ciudadana.
  9. Disposición permanente de personal policial en todas las localidades del partido.
  10. Creación del Foro de la Seguridad o de algún espacio de participación ciudadana que permita una vinculación directa entre los vecinos y las autoridades competentes en la materia.
  11. Diseño de acciones o políticas de proximidad entre la policía y los vecinos (por cuadrículas o barriales). Descentralización de la atención de la Estación de Policía Comunal en barrios mediante la utilización de espacios comunitarios (sociedades de fomentos, instituciones civiles, etc.) para recibir las inquietudes y necesidades de las personas que viven en zonas más alejadas.
  12. Creación de un espacio de tratamiento para personas con adicciones. Este lugar puede ser creado y gestionado en forma conjunta con instituciones civiles y/o religiosas.
  13. Diseño de un plan de prevención de la inseguridad rural, fortaleciendo el rol de la Patrulla Rural y efectuando las gestiones necesarias para mejorar los sistemas de comunicación en la zona rural.