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8 Tesoros de Egipto.

(Por: Cecilia Lastiri)

Es difícil encontrar un país comparable a Egipto, cuya historia haya sido tan influyente en la humanidad y despierte tanto interés por descubrir sus secretos guardados. Pirámides, Desierto del Sahara, Río Nilo, Esfinge, Faraones, Sinaí…un sin número de tesoros que podríamos mencionar. En este artículo, rescatamos 8 atracciones que no podríamos dejar de lado en nuestra visita a la República Árabe de Egipto:

  1. El Cairo: como “madre de todas las ciudades”, El Cairo es la sede de la civilización mundial. Su esencia tan cosmopolita se puede ver en sus callecitas, grandes rascacielos, edificios medievales, centros comerciales, tradicionales cafés, enormes bazares y populares plazas. Dioses paganos, iglesias y musulmanes conviven en la urbe más poblada de África. Entre sus monumentos mas importantes se destacan: las Pirámides de Giza, el antiguo mercado de Khan el-Khalili, la Ciudadela de Saladino, el Museo Egipcio de El Cairo y Menfis y Saqqara.
  2. Pirámides de Giza: Claramente, el mayor símbolo de Egipto. Sin embargo, su  importancia es tal que el mundo entero las conoce. Su edificación comenzó hace 5000 años como las tumbas de los grandes faraones. Pese a su antigüedad, son las únicas de las originales 7 maravillas que se continúan conservando. El complejo de Giza, se sitúa a A 18km de El Cairo pero con los 145 metros de altura y 230 de base de Keops se pueden ver desde casi cualquier punto de la ciudad. Una vez dentro del complejo se puede admirar las pirámides Kefrén y Micerinos. Como así también la Gran Esfinge de Giza, roca natural caliza que tiene tallada un rostro humano con cuerpo de león.
    3. Templo de Lúxor: el poeta griego Homero llamó a Luxor “La ciudad de las cien puertas” por sus numerosas y colosales columnas. Este espectacular templo se construyó entre 1400 y 1000 a.C. durante el gobierno de los faraones Amenhotep III y Ramsés II, como una forma de consagrar el culto del dios Amon-Ra. El primero de los faraones fue el encargado de construir su interior y el segundo su exterior. Uno de los dos obeliscos es el que Mohamed Alí regaló a Francia en 1836 y hoy se encuentra en Place de Concorde.
    4. Aswan: Situada al sur de Egipto, esta localidad es “la ciudad del misterio” que conquisto a escritores como Agatha Christie. Como su mismo nombre lo indica, Aswan es un “lugar del comercio” que tiene dos grandes atractivos: su importante presa y su inacabado e histórico obelisco.
    5. Abu Simbel: 3000 años atrás, Ramses II construyó los dos templos que hoy componen el complejo de Abu Simbel; el primero se realizó para rendir culto a Ramses, Amon, Ra y Ptah; el segundo a su primera esposa, Nefertari. Tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 -y a través de una obra de 36 millones de dólares -,los templos fueron reubicados 65 metros más altos para conservarlos y evitar que el agua de la presa de Aswan los destrozara.
    6. Valle de los Reyes: necrópolis del antiguo Egipto en la que se encuentran las tumbas de casi todos los faraones del Nuevo Imperio. La más conocida es la de Tutankamon, faraón que reinó Egipto de 1336 a 1327 a.C; pero aquí también se han encontrado los tesoros de Tutmosis III, Ramsés VI, Ramsés IX, Siptah y Ramsés IV; y, todavía se siguen excavando con la esperanza de encontrar nuevas momias.
    7. El Monte Sinaí: la experiencia bíblica de pisar el suelo sobre el que Dios entregó a Moisés las Tablas de la Ley es única. Después de acampar en el pueblo de Santa Catherine, se inicia la travesía de ascenso a los 2200m de la montaña para alcanzar su cumbre y ver el magnifico amanecer africano. 

 

  1. Desierto del Sahara: la geografía de arena y rocas ocupan gran parte del territorio de Egipto. Su principal fuente de vida es el río Nilo que riega la única tierra fértil del país. Recorrer el Desierto Negro de piedras volcánicas, deslumbrarse con la superficie del Desierto Blanco, dormir en los campamentos beduinos, ver las estrellas mas brillantes del mundo, subir por los enormes médanos para, finalmente, toparse con los increíbles oasis reafirma la insaciable sed que provoca recorrer este espectacular país.