De la efectividad a la grandeza

merloEl 8º HABITO DE STEPHEN COVEY

(Por: Lic. Gonzalo Merlo) Consultora Arteria consultora.arteria@gmail.com   –

 

Este 8º hábito, es el libro de Steven Covey que completa la anterior columna, y cierra el ciclo iniciado en 1989 con el Libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, sin duda todo un clásico de la literatura motivacional contemporánea, que apunta hacia el autoconocimiento de nuestras capacidades para lograr el éxito en todo proceso de cambio. De esta lectura, que se mantendrá como parte del legado de Covey tras su partida en 2012, nos permitimos compartir algunos fragmentos que son de gran interés:

 

  • Muchos se han preguntado si “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” siguen siendo válidos en la nueva realidad de hoy. “Mi respuesta siempre es la misma: cuanto mayor es el cambio y cuanto más difíciles son los retos, más válidos son. Y es que los siete hábitos se refieren a ser altamente efectivos. Representan una completa estructura de principios universales y eternos del carácter y la efectividad del ser humano.” (p. 18)
  • “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva encarnan la esencia de convertirse en una persona equilibrada, integrada y fuerte, y crear un equipo complementario basado en el respeto mutuo. Son los principios del carácter personal.” (p. 175)

 

▶ El octavo hábito consiste en encontrar la voz del espíritu humano, que está lleno de esperanza, de inteligencia, que es fuerte por naturaleza y dispone de un potencial inagotable para servir al bien común, e inspirar a los demás para que encuentren la suya propia.

 

Esa voz es de relevancia personal única, que se manifiesta cuando nos enfrentamos a nuestros mayores desafíos y nos hace estar a su altura; se encuentra en la intersección entre el talento (nuestros dones y puntos fuertes naturales), la pasión (las cosas que nos infunden vigor, que nos apasionan, nos motivan e inspiran de una manera natural), la necesidad (incluyendo lo que necesita el mundo) y la conciencia (esa vocecita interior que nos dice qué está bien y que nos impulsa a hacerlo). (pp. 19-20)

▶ “La mayoría de las personas conciben el liderazgo como una posición, como consecuencia, no se ven a sí mismas como líderes. Hacer del liderazgo personal una elección es como tener la libertad de tocar el piano. Es una libertad que se debe ganar: sólo así puede convertirse el liderazgo en una elección.” (p. 32)

 

▶ “Todo el mundo elige uno de dos caminos en la vida: jóvenes y viejos, ricos y pobres, hombres y mujeres por igual. Uno es el camino amplio y muy transitado hacia la mediocridad, el otro es el camino hacia la grandeza y el sentido. La gama de posibilidades existentes entre estos dos destinos es tan amplia como la diversidad de dones y personalidades de la estirpe humana. Pero el contraste entre los dos destinos es como el que hay entre el día y la noche… Hay una palabra que expresa el camino hacia la grandeza: Voz. Quienes siguen este camino hallan su voz e inspiran a los demás para que hallen la suya. Los otros nunca lo hacen.” (p. 43)

 

▶ “Cuando la conciencia gobierna la visión, la disciplina y la pasión, el liderazgo perdura y cambia el mundo para bien… Si la conciencia no gobierna la visión, la disciplina y la pasión, el liderazgo no perdura y tampoco perduran las instituciones creadas por él. En otras palabras, la autoridad formal no surte efecto sin la autoridad moral.” (p. 86)

 

▶ “El liderazgo consiste en transmitir a las personas su valía de un modo tan claro que éstas acaben viéndola en sí mismas.” (p. 116)

 

▶  Los cuatro roles del liderazgo no son más que cuatro cualidades de liderazgo personal, que adoptan una forma acentuada en una organización: 1) Conciencia: modelar, dar buen ejemplo; 2) visión: encontrar caminos, determinar conjuntamente el rumbo; 3) disciplina: construir y administrar sistemas para no desviarse del rumbo, y 4) pasión: concentrar el talento en los resultados, no en los métodos. (pp. 133-134)

 

▶  ¿Cómo puede una persona convertirse en líder de su jefe?

“Conviértase en una luz, no en un juez. Conviértase en un modelo, no en un crítico. Póngase a trabajar dentro del propio círculo de influencia para que se desarrolle y expanda su autoridad moral y tenga credibilidad. Tome la iniciativa con valentía para conseguir que sucedan cosas buenas. Muestre empatía con el mundo de su jefe, sus preocupaciones, objetivos y modo de pensar… también, con la cultura y el mercado, y luego, tome esas iniciativas. Recuerde, una vez más, que está totalmente prohibido hablar mal de nada. Sea paciente y perseverante, y su influencia se ampliará. Los aspectos prácticos de los resultados convertirán al cínico. Esto es el liderazgo: recuerde que es una elección, no un cargo.” (pp. 166-167)

 

▶ “Nada destruye más rápido la confianza que hacer una promesa y no mantenerla. A la inversa, nada construye y fortalece más la confianza que cumplir una promesa que se ha hecho.” (p. 193)  “Igual que la confianza es la clave de todas las organizaciones, también es el pegamento que las mantiene unidas. Es el cemento que une los ladrillos… la confianza es el fruto de la confiabilidad tanto de las personas como de las organizaciones.” (p. 170)

“Así como la confianza emana de la confiabilidad, la confiabilidad emana del carácter y la competencia. Cuando se desarrolla tanto una confiabilidad como un carácter fuertes, el fruto es la sabiduría y el criterio, los cimientos de todo logro y confianza grandes y duraderos.” (p. 172)

 

▶ “La adquisición del octavo hábito constituye un proceso secuencial de adentro hacia fuera. Como cualquier hábito, es una combinación de actitud, habilidad y conocimiento… Los cuatro roles del liderazgo representan un liderazgo y una influencia que constituyen una tercera alternativa. Le proporcionan conocimiento de los principios del liderazgo transformacional.” (p. 241-242)

 

▶ “El octavo hábito proporciona la actitud y el conjunto de habilidades necesarias para poder buscar constantemente el potencial de las personas. Es el tipo de liderazgo que transmite a las personas su valía y su potencial tan claramente que éstas llegan a verlos en ellas mismas. Para conseguir esto, debemos escuchar a la gente. Debemos implicarla y reafirmarla constantemente con nuestras palabras y con los cuatro roles del liderazgo”: (p. 304)

  1. Modelado (individual y de equipo): El modelado inspira confianza sin esperarla. Cuando la gente vive según los principios del octavo hábito, la confianza florece; la confianza nace sólo de la confiabilidad.
  2. Encontrar caminos: Cuando la gente identifica y se implica en las decisiones estratégicas, se conectan emocionalmente.
  3. Alineamiento: Alinear estructuras, sistemas y procesos es una forma de promover el espíritu de confianza, la visión y el empoderamiento. El alineamiento produce autoridad moral institucionalizada.
  4. Facultamiento:Es el fruto de los otros tres roles, libera el potencial humano sin motivación externa y genera autoridad moral cultural.