Continúa el misterio

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El avión desaparecido en el que iba un nuevejuliense

A 50 años de la tragedia del vuelo TC 48, reanudan la búsquedaBuscan develar el misterio con la operación Esperanza.

 

El TC-48 desapareció el 3 de noviembre de 1965. A 50 años aún es uno de los más grandes de los misterios de la aviación argentina. Nunca hubieron indicios de lo que sucedió con los 69 cadetes que lo tripulaban. Entre ellos, había un nuevejuliense, Osvaldo Eduardo Giussani. Su hermana, Marta Giussani de Pieroni, habló sobre la tragedia ante FM Arco Iris.

 

La Fuerza Aérea dijo que se estrelló en el mar; familiares de las víctimas creen que fue en tierra. A principios de noviembre comenzó el Operativo Esperanza 7 en la selva costarricense. La nave pertenecía a la Fuerza Aérea Argentina y desapareció de los radares el 3 de noviembre de 1965.

Contaba con 69 tripulantes.  Al comando de la aeronave se encontraba el capitán Esteban Viberti secundado por el Capitán Moyano, completando la tripulación otros siete miembros, entre navegador, operador de radio, mecánico y operadores de carga. El pasaje estaba integrado por 54 cadetes argentinos, un cadete peruano y cinco oficiales más.

Un poco de historia: el avión de los cadetes

3 de noviembre de 1965. Amanece en Panamá; en la base Howard es todo actividad, los aviones argentinos T 43 y TC 48 con la 31ª promoción de la Escuela de Aviación Militar parte rumbo a San Salvador.

 

Momentos antes de iniciarse el vuelo, en circunstancias en que el Capitán Viberti realizaba el chequeo exterior de la aeronave, recibió el parte que indicaba la cantidad de combustible cargado en la aeronave. En el se indicaba que habían sido completado los 8 depósitos del avión con un total de 12.900 litros de combustible; o sea a su capacidad máxima. Tal informe llamó la atención de Viberti ya que durante la confección del plan de vuelo se había fijado una cantidad muy inferior (casi la mitad) ya que al estar prevista la escala técnica en El Salvador resultaba innecesario despegar con la máxima capacidad de combustible, ya que el peso de la aeronave sería mucho mayor no solamente durante el despegue sino durante toda la operación. Considerando que operaba en clima cálido, el peso era un elemento de suma importancia para las prestaciones de la aeronave. Antes de ordenar la descarga de la mitad de combustible, realizó la consulta de rigor con el Comodoro Fonseca, generándose una discusión observada por varios testigos.

La misma finalizó de modo abrupto cuando Fonseca respondió que se estaban cumpliendo estrictas órdenes emanadas por la superioridad y que si quería realizar algún tipo de objeción al respecto, debería hacerlo en Córdoba. Tal como declararon algunos testigos, Viberti respondió que “en éstas condiciones, dudo que regresemos.”.

 

 

Presagios de un siniestro

Los registros sobre la hora de despegue son contradictorios ya que algunos mencionan que lo hizo a las 05:49 hrs. en tanto otros señalan como hora de partida las 06:49 hrs. Tal confusión posiblemente se fundamente en los diferentes husos horarios de la zona. Lo cierto es que entre 5 y 6 minutos después hizo lo propio el TC-43, adoptando curso similar. Transcurridos entre 30 y 40 minutos de vuelo, el TC-48 ya se encontraba sobrevolando el Mar Caribe cuando el motor número 4 se incendió.

 

“En emergencia, en emergencia, TEGUCIGALPA, TEGUCIGALPA, Tango Charli cuatro ocho en emergencia” , fueron las primeras palabras que declaran desde el avión en emergencia. Y fueron varios los receptores que captan el mensaje: en primer lugar, el avión TC 43, en donde viajaban compañeros y amigos y la cúpula dirigente de la Escuela de Aviación.

También un piloto de otra aeronave comercial de la empresa LACSA de Costa Rica. Justamente fue el piloto de este vuelo –comandante Alvaro Protti- quien dio instrucciones a Viberti para que se dirigiera al aeropuerto más cercano, que era Puerto Limón en Costa Rica.

 

… En el último contacto radial mencionó nuevamente problemas eléctricos que le estaban haciendo perder hasta el radiocompás. Luego se perdió todo contacto con el TC-48.

La historia de su desaparición es una gran enigma aún hoy, a 50 años de la tragedia. Desde entonces se realizaron centenares de misiones, operaciones y rastrilleos, con el afán de encontrar al menos indicio físico del accidente. Pero todas, fueron sin suerte.

 

 

Después de 50 años, vuelve la Esperanza

El 3 de noviembre pasado, al cumplirse el 50 aniversario de la desaparición del avión TC 48, perteneciente a la Escuela de Aviación Córdoba, partió a Costa Rica un comando especial de búsqueda enviado por la Fuerza Aérea Argentina. El equipo está a cargo del capitán José María Dansky y el teniente Savagna, comandos especializados en territorios hostiles en lo que se ha denominado Operación Esperanza VII.
“Esta búsqueda será realizada por tierra, como se hicieron las anteriores. También en esta ocasión contarán con el aporte logístico de la NASA y de la Conae (Comisión Nacional de Actividades Espaciales)”, le contó a El Tribuno Regina Zurro, hija del comandante Mario Nello Zurro, oriundo de Metán radicado en Córdoba, desaparecido en el misterioso vuelo sin fin.