Consumo en 2020: Para Moody’s, todo dependerá del dólar

Según un reporte de la calificadora de riesgo, “el sector de los bienes de consumo sigue siendo vulnerable a choques cambiarios que pueden destruir instantáneamente el poder adquisitivo y la demanda”.

La calificadora Moody’s advirtió este jueves que el consumo seguirá siendo un punto débil de la economía argentina merced a los riesgos cambiarios que amenazan el poder adquisitivo, afectando la demanda. 

De acuerdo a lo que señaló en un comunicado Martina Gallardo-Barreyro, representante de Moody’s, la “posible recuperación económica gradual” en 2020 “favorecerá moderadamente el crecimiento de los ingresos y los márgenes de las empresas de consumo”. 

 

No obstante, la analista consideró que “el sector de los bienes de consumo sigue siendo vulnerable a choques cambiarios que pueden destruir instantáneamente el poder adquisitivo y la demanda”.

Para Moody’s, la proyección de una producción casi récord de la cosecha implica mejorar el crecimiento y la rentabilidad del sector agropecuario, pero los esfuerzos de consolidación fiscal del Gobierno aumentan la vulnerabilidad del sector frente a cambios repentinos en la política fiscal.

Por otro lado, la agencia dijo que una economía débil y políticas públicas inciertas aumentarán los riesgos crediticios para las empresas al menos hasta mediados de 2020.

“La cobertura de la deuda corporativa y la liquidez probablemente sufrirán un deterioro en 2019 frente a una inflación persistentemente alta y mayores costos de financiamiento”,sostuvo la empresa en el reporte.

Consideró además que el sector local de telecomunicaciones seguirá siendo altamente competitivo en 2019 y años subsiguientes, a medida que las empresas comienzan a ampliar sus servicios convergentes de telecomunicaciones y datos. No obstante, Moody’s espera una compresión de los márgenes operativos en 2019, ya que a las empresas de telecomunicaciones les resultará difícil aumentar los precios en línea con la inflación.

La calificadora de riesgo puntualizó, en tanto, que los fundamentos del negocio seguirán siendo sólidos para la industria argentina del petróleo y el gas, especialmente para el petróleo, aunque los cambios regulatorios repentinos y la incertidumbre política aumentarían el riesgo operativo del sector.

“La generación de energía respaldará la demanda de gas natural, pero los actuales cuellos de botella del transporte restringen el crecimiento de la producción en Vaca Muerta, y Argentina seguirá importando gas en los próximos años”, afirmó el reporte

(Urgente 24)