CONGELAMIENTO DE PRECIOS

4262039-dinero-congeladoPrimeros coletazos en Nueve de Julio

Los efectos colaterales de las medidas intervencionistas del gobierno nacional para controlar los precios en 500 productos de consumo diario, ya se sienten en algunos comercios de Nueve de Julio.

En algunos supermercados comienzan a restringir la libre venta de productos como leches, harinas y aceites. Pueden verse en sus góndolas carteles con la leyenda “no más de dos unidades por persona”, una consigna que trae reminiscencias, a los que ya tienen algunos años, de la época hiperinflacionaria alfonsinista.

También pueden verse que las marcas líderes o aquellas involucradas en el control desaparecieron de las góndolas. En cambio, se encuentran otras alternativas que, “llamativamente”, tienen precios similares o superiores a los de los productos que hoy también “extrañamente” desaparecieron de la oferta.

Cabe recordar que el Gobierno Nacional, en su lucha por controlar la inflación (con métodos un poco cuestionados para los avezados en las finanzas y en la economía) acordó precios inamovibles con las principales cadenas de supermercados que “tendrían” que permanecer vigentes hasta octubre.

Algunos medios nacionales ya denuncian las picardías criollas que ya comenzaron a parecer tras este tipo de acciones. El diario La Nación, por ejemplo, informó que burlan el congelamiento “con nuevas marcas y cambios de fórmula y tamaño”.

“La secuencia que se hizo cada vez más común es la siguiente: la Secretaría de Comercio Interior convoca a los grandes supermercados y a las empresas fabricantes de alimentos, bebidas y el resto de los artículos de la canasta básica para que adhieran a un congelamiento o acuerdo de precios . Los proveedores aceptan “sacrificar” alguna marca o línea de producto y en forma casi inmediata se abocan al lanzamiento de una marca o una presentación nueva, que con una pequeña variación en el nombre, el tamaño o la fórmula se lanza al mercado. Este producto está naturalmente fuera del acuerdo de precios”, aseguró en su edición digital de lunes pasado.

Por otra parte el diario Clarín aseguró que el congelamiento “arrancó con falta de productos y límites por familia”, algo que más allá de reconocer el enfrentamiento del grupo Clarín con el Gobierno, no puede dejar de percibirse , si nos damos una vuelta por los supermercados de nuestra ciudad.

En el debut del nuevo plan de “congelamiento” de precios, las principales cadenas de supermercados no lograron colocar en las góndolas los 500 productos acordados, ni garantizar que estuvieran disponibles para todos sus clientes. En una recorrida, Clarín constató faltantes en artículos básicos del consumo familiar como harina, pan, azúcar, aceite, yogur, fideos y lavandina, siempre en las opciones más baratas del listado. Y esto, pese a que se fijaron límites de compra de hasta 2 unidades por familia y se bloquearon las promociones para esa mercadería. Un relevamiento hecho por Clarín constató muchos casos en los que no se vendían productos de la lista oficial”, aseguró el medio en la edición del 2 de junio pasado tras realizar un relevamiento por los supermercados porteños.

Lo cierto es que el congelamiento de precios comenzó a regir y abarca 500 productos, productos que mediante picardías y especulaciones, quizás los consumidores no puedan adquirir.