“Comer el cuerpo de Cristo para convivir en el respeto y la solidaridad”

La ciudad de Nueve de Julio, sede de la diócesis, celebró el domingo la solemnidad de Corpus Christi, con una misa en el Catedral Diocesana  presidida por monseñor Ariel Torrado Mosconi y  posterior procesión con el Santísimo Sacramento por la plaza General Belgrano.

 

Durante su homilía el obispo resaltó la importancia del sacramento de la comunión para los cristianos  y lamentó con firmeza el agravio al espíritu religioso que significó la comida de una torta que representaba el cuerpo de Jesús yacente. “Tal vez esa expresión esté reflejando lo que está pasando en la triste realidad de nuestra Argentina y del mundo entero. También hoy profanamos la presencia de Cristo en los pobres, mientras hay niños con hambre, jubilados que no tienen ni para remedios, familias que no llegan a fin de mes con su sueldo y aumentan los pobres. Devoramos la carne de Cristo en el hermano y nos alejamos de la verdadera comunión”.

 

En su homilía advirtió que “cuando gran parte de la sociedad da la espalda, olvida y se burla de Dios, termina luego por despreciar, ser indiferente al otro, al prójimo, a hermano”. Por ello convocó a los fieles a renovar su fe a través de la comunión, pan y vino, cuerpo y sangre de Jesús “que es el alimento de la fe y de la vida” y “que  nos nutre verdaderamente fortaleciéndonos con su gracia y amor”.

 

“Otros ríen frívolamente en una parodia con pretensiones artísticas mientras afuera muchos pasan hambre y frío -recriminó el prelado -. Pero nosotros comemos el verdadero cuerpo y bebemos la sangre real de Cristo para vivir en el amor”.

 

Por último reiteró que quien recibe a Jesús a través de la comunión “crece en su amor. Se une más estrechamente a Dios y con los demás. …La unión con Jesús en la comunión nos libera del miedo a la generosidad, de la cobardía de no querer servir y de la insensibilidad ante el pobre o el que sufre”.