Ciruelas, duraznos y peras en Bowen, Mendoza

 Cristian Bonini, oriundo de La Plata, es productor agropecuario,  propietario de una pequeña finca en Bowen, Dto. De General Alvear,  Mendoza. Siguiendo 

un  sueño, hace 20 años atrás, su padre compraba una finca abandonada que hacía más de 30 años que no prod

ucía, con la casa en ruinas, donde vio potencial y así comenzó el sueño de producir y apostar por la tierra. 

Tranqueras Abiertas: ¿Cómo fue ese cambio?

Cristian Bonini: Toda la familia apoyamos, al principio fueron años difíciles, porque había que reconstruir todo, no había ni una pala. Tardamos 10 años en tener una finca armada, aprendimos a ser productores, que era una helada, una poda, un turno de riego pero más allá del desafío de la producción  Lo que más nos costó fue el trato y la idiosincrasia con la gente de otro lugar, eso fue algo difícil. Fue un largo camino, llevo mucho tiempo recién estos últimos años tenemos todo más organizado. Romper el paradigma de no ser productores es difícil y complejo, pero entre el entusiasmo y el amor que le ponemos a lo que hacemos se puede llevar a delante.

TA: ¿cuál es la producción a la que se dedican?

CB: Nuestra finca tiene un tamaño estándar para 

lo que son las fincas de la zona, son 10 hectáreas de las cuales tenemos cultivadas el 80%. El 70% son ciruelas Dallen, para la industria del secadero, son las que se exportan secas, con o sin carozo. Producimos una variedad de duraznos hibrida que también es para secar, y tenemos peras que es lo único que había cuando compramos la finca, que en realidad todos los días estamos en la lucha de si las arrancamos o las dejamos pero hasta ahora se quedan por una cue

stión de cariño.

El ciclo productivo nos demanda un trabajo de todo el año. A la planta hay que cuidarla, hay que darle mucho amor, hay que entenderla, saber cómo esta, que siente y cada tipo de planta tiene su particularidad amén de que también el terreno tiene su particularidad. Estamos todo el tiempo viendo que cultivo realizar y como mejorar y también viendo que demanda hay.  Hace 10 Años había una producción de ciruelas importante pero post devaluación exploto el mercado de la ciruela y como no tenemos planificación de ningún tipo por parte de la provincia todos plantamos ciruelas, entonces a los 4 años con todas las plantas

 maduras tenemos sobreproducción con lo cual el precio es muy malo y eso es malo para todos los productores.

Se hace la poda todos los años, se abona, se riega, en la floración hay que curar las plantas, la ciruela y el durazno mínimo son dos y si te animas a producir pera son cuatro curas, además de encomendarte a dios para que no hiele tardíamente o que no caiga granizo a partir de noviembre. Después llega la cosecha. Es un trabajo de todo el año.

TA ¿Cómo es el tema del riego?

CB: Se paga un canon de riego y se da turno, por ahí te toca turno al mediodía y por ahí a las 4 de la mañana y hay una persona que tiene que abrir las compuertas y se rieguen los cuadros. Hay que respetar el horario porque si no se le saca el agua al vecino. Uno por ser usua

rio del agua tiene que hacer algo que se llama limpieza de los cupos, limpiar un cupo quiere decir que es decir que te tocan una determinada cantidad de metros y no sobre tu finca si no que puede estar a 4 km y sos el encargado de que ese cupo este limpio. En ese trayecto de acequia con pala y pico se lo cantea, se le saca piso porque el agua viene con sedimentos y hay que limpiar, además de pagar el agua tenes que ayudar en el mantenimiento de los canales. La limpieza está a cargo de los productores.

TA: ¿Cómo fue este año el resultado de la co

secha?

Este año en ciruela cosechamos solo el 30%, perdimos 40mil kilos de ciruela por no tener mano de obra. Es uno de los problemas más difíciles de solucionar, no hay quien quiera hacer el trabajo. Nosotros entendemos que la remuneración no es alta, se paga lo que se puede de acuerdo al precio del producto. De $3,50 que nos pagan el kilo de ciruela, $ 1,5 es costo de cosecha y ese peso con cincuenta se paga por semana, la cosecha se paga por semana. Los productores grandes traen cuadrillas de otros lugares para la cosecha. Los pequeños no tenemos esa posibilidad y se pierde la cosecha.

Tuvimos problemas con el precio pactado 

con el comprador, a la hora de pagar nos bajó 0.50 centavos por kilo que parece poco pero cuando multiplicas por 10 mil 30mil o 50 mil kilos es muchísimo, lo cobramos en 3 cuotas. Recién en junio estamos terminando de cobrar el durazno que vendimos en enero. El durazno nos pagó $ 4,20 el grande, $ 2,30 el mediano y $1,1 el chico que va a pulpa. Vendimos en enero y lo terminamos de  cobrar en junio.

En resumen, empezamos a trabajar en abri

l, ponemos el capital de trabajo, la inversión. Corremos los riesgos, nos persignamos para que le clima nos ayude, ponemos plata para la cosecha, entregamos el producto. Se seca, se empaca, se vende. Cobra el estado, cobra el que cosecha, cobra el industrial, cobra el transporte y el  productor?  Por eso más del 50% de las fincas están abandonadas, nadie las quiere trabajar ni producir porque el esfuerzo no es recompensado.

TA: ¿que pasa con esas familias que dejan la pr

oducción?

Una gran parte migra a la ciudad y otra parte se asentó en la parte urbana del pueblo, en la provincia creció el empleo público. Es una situación difícil la de los productores de fruta y también los de uva, porque el vino no es solamente el vino lindo que se ve de las bodegas del Valle de Uco, que es un orgullo, pero también están los productores que producen uva estándar, que es la del vino común de mesa, la del mosto que se exporta la del jugo y ahí la situación es igual que con la fruta.

Nosotros las peras no las cuidamos, solamente le pasamos el tractor para sacar la gramilla y las regamos nada más. Porque la verdad es que no la podemos vender, e

s más caro cosecharla, solamente la puedo vender para jugo a la pulpera y es que me paguen un peso el kilo. Perdemos por año no menos de 20mil kg de pera Williams hermosa. No la podemos vender.

TA: ¿cómo se realiza la comercialización?

Son muy pocas las opciones. No hay a quien vender, a veces aparecen paracaidistas con chequeras grandes en la mano empiezan a comprar fruta, vienen con los equipos refrigerados, cargan y reparten cheques se llevan la fruta y no le cobras más a nadie. Entonces terminas vendiendo siempre a los mismos.

  1. ¿Hay alguna regulación por parte del gobierno provincial?

No hay nada, pocas veces se intentó hacer y n

o pasó nada. Hicimos asambleas en el pueblo con los productores y llegan los políticos y todos tratan de llevar su tajada, y al final nos quedamos mirando las caras entre nosotros con una desazón terrible. Ninguno viene con una idea, nadie propone nada.  Nos termina salvando el seguro agrícola que pagamos todos los años, que si hay una helada fuerte recuperamos algo de plata. Todos los años pagamos un fondo solidario agrícola, en un momento estuvo sponsoreado por la provincia, ahora  es casi todo privado. Para el fondo solidario nos bajamos la factura que está emparentado con nuestro RUT, que es la clave de identificación del productor, es tipo un cuit donde figura que tamaño de finca tenescuantas  hectáreas producís de cada cosa sobre eso pagamos un seguro en 4 cuotas antes de que empiece la temporada es uno de los costos fijos importantes, y si tenemos una inclemencia climática importan

te, pa

ra esta época cobramos el seguro, a veces en 2 cuotas. Pero te juro que cuando viene una helada fuerte más allá de la amargura que nos agarra por lo menos tenemos el seguro, porque al final del camino nos conviene cobrar el seguro y no producir, esa es la triste realidad.

Lo más triste es que hay mercado externo para exportar, hay demanda del producto. Pero cuando se den cuenta que no alcanza la producción para satisfacer la demanda va a ser tarde, porque esto no es una línea de producción donde pones más materia prima en una punta y sale el producto terminado en la otra. Esta producción tiene tiempos, hay que esperar los ciclos naturales de la planta, y el mercado no espera los ciclos naturales, hay que estar preparado para afrontarlo. Entonces no existen las políticas que apoyen esto, es muy triste.

Tampoco se trabaja en ver cómo le llega fruta más barata al consumidor. Cuando es temporada te empiezan a comprar fruta fresca para consumo, y después te e

mpiezan a bajar el precio  y te dicen que no hay mercado ¿Cómo que no hay mercado para vender fruta fresca? Como si nosotros cobramos 4 $ un kilo de durazno no va a haber mercado para venderlo, pero claro, si el costo del flete de 1100km en camión para llevar 30mil kilos de durazno vale 4 veces  lo que vale los 30mil kg de durazno… es una locura. Y tenemos una estación de tren que hace 40 años que no corre, el Sarmiento que se desactivo en 1977. Somos esclavos del transporte por camión, encareciendo nuestra producción altamente y el costo lo paga el consumidor.

TA: ¿hay entre los productores  organización para los reclamos?

Hay una figura pública que es de la confederación de agricultores de la zona, teníamos un referente muy combativo y estaba mucho al lado de los productores hasta el 2015, p

ero el intendente que es el de Alvear lo tomo como funcionario público entonces ya no es lo mismo. De hecho la política que tiene el gobierno de Mendoza para la zona es una política ganadera, la fiesta de  la ganadería de zonas áridas se hace en Gral. Alvear. De Bowen a Canalejas que es el límite con San Luis que es zona de monte, se está haciendo un acueducto para poder irrigar mejor para la ganadería de zonas áridas, que me parece excelente pero no hay una política integral. Porque el acueducto se va a alimentar de la misma agua que usamos nosotros para regar las fincas, que es la del Atúel, donde además tenemos un conflicto histórico con la provincia de La Pampa. Cada vez tenemos menos nieve por ende menos agua, así que no le estamos poniendo demasiada inteligencia.

TA: no es menor el dato del acueducto.

CB: Es destinar agua a desarrollar una zona ganade

ra en detrimento de la producción de fruta. Es el golpe de gracia.

TA: a pesar de todo eso Cristian, apostas a seguir

 produciendo… ¿porque?

CB: si totalmente, soy un optimista y creo que esto va a cambiar y la taba se va a dar vuelta. El mundo demanda alimentos, el mundo crece, la cantidad de personas somos cada vez más y la expectativa de vida es cada vez más alta. En algún momento tiene que ser diferente, y en es

e momento los que estemos preparados vamos a hacer la diferencia. Soy joven, espero que mi hijo me acompañe en el proceso. Creo en las personas de confianza que me rodean, mis vecinos en la finca que me ayudan cuando no estoy. Y además tengo mucho  amor por producir y la satisfacción de ver la fruta en la planta, ver

 cuando llega la cuadrilla, no se… soy parte de la cadena productiva, doy trabajo… los que nos ensuciamos las manos con tierra, los que producimos, los que nos subimos al  tractor, los que chupamos polvo, nos levantamos temprano, le rezamos a Dios para que no hiele se nos cala un bicho en la sangre que es muy difícil de sacar. Creo que eso… es el motor de lo que viene. Tengo la esperanza que esta aventura de producir tenga su recompensa, si no tuviera esperanza  ya hubiese abandonado todo y ni cerca de hacer eso.

TA: gracias Cristian, por abrirnos la tranquera y el corazón.

CB: gracias por el espacio, y ojala al final del camino la gente pueda comprendernos un poco, empatizar con nosotros, entienda que nos pasa, que sentimos y que vivimos. El campo son solamente los sojeros, los que producen mil hectáreas o las cerealeras hay un montón de gente que vive de pequeños y medianos emprendientos. La gran grieta que crearon en este país fue hacerle creer a la sociedad que el campo es todo una misma cosa, y el campo no es todo lo mismo. Pero bueno… será una tarea nuestra hacer que la sociedad y sobre todo la clase política y los grandes comunicadores que vean esto.  Las más lindas luchas son las más difíciles.