Cenar ligero y antes de las 19:00 horas: Pero ¿Por qué?

La razón es sencillamente hormonal. A partir de esa hora y el resto de la noche, los niveles de insulina aumentan, provocando que todo aquello que se ingiera se convierta en grasa, especialmente los carbohidratos.

No existe una única forma de mantener la figura y vernos bien, además de estar saludables. Sin embargo, en esta movida de dar nuestra mejor versión a lo estético existe varios trucos que dan resultado, en términos generales.

Aunque del consejo que vamos a hablar hoy, va contra la ideocincracia del argentino – y ya verán porqué- hay muchas personas que lo aplican, sobre todo los que tienen que cumplir con ciertos parámetros establecidos.

¿Quién ha escuchado alguna vez que debemos, además de aplicar la estrategia Rey-Príncipe-mendigo, cenar temprano, antes de las 19:00?

Por lo general, el argentino promedio toma su última comida bastante tarde, entre las 21:00 y las 23:00, de 2 a 4 horas más tarde de lo recomendado (Ojo, si se desea bajar tallas).

No obstante, aunque a algunos esto de comer cuando aún no se ha puesto el sol (en tiempos de verano) les parecerá una aberración pero tiene una explicación científica; veámosla:

A partir de esa hora y el resto de la noche, los niveles de insulina aumentan, provocando que todo aquello que se ingiera se convierta en grasa, especialmente los carbohidratos

 

No existe una única forma de mantener la figura y vernos bien, además de estar saludables. Sin embargo, en esta movida de dar nuestra mejor versión a lo estético existe varios trucos que dan resultado, en términos generales.

Aunque del consejo que vamos a hablar hoy, va contra la ideocincracia del argentino – y ya verán porqué- hay muchas personas que lo aplican, sobre todo los que tienen que cumplir con ciertos parámetros establecidos.

¿Quién ha escuchado alguna vez que debemos, además de aplicar la estrategia Rey-Príncipe-mendigo, cenar temprano, antes de las 19:00?

Por lo general, el argentino promedio toma su última comida bastante tarde, entre las 21:00 y las 23:00, de 2 a 4 horas más tarde de lo recomendado (Ojo, si se desea bajar tallas).

No obstante, aunque a algunos esto de comer cuando aún no se ha puesto el sol (en tiempos de verano) les parecerá una aberración pero tiene una explicación científica; veámosla:

A partir de esa hora y el resto de la noche, los niveles de insulina aumentan, provocando que todo aquello que se ingiera se convierta en grasa, especialmente los carbohidratos.

Famosa dieta de las 19 horas: Reglas sobre la mesa

10 alimentos que no debes cenar

  1. No quedarse con hambre por la mañana ni por la tarde, para evitar los atracones nocturnos: Es indispensable no saltarse las comidas, porque estaríamos malnutriéndonos y esto genera ansiedad, lo que aumenta el riesgo de querer devorar la heladera cuando el día acabe o a media tarde. 
  2. En el desayuno, dar prioridad a los carbohidratos, frutas y verduras y en la comida, a las proteínas: Para arrancar el día necesitamos energía y estos se obtienen de los carbohidratos, elige los complejos como avena, batata y arroz; en cuanto a la proteína de preferencia que sean cortes sin mucha grasa, sobre todo en las carnes rojas, el pollo y los pescados van muy bien. 
  3. Come de cuatro a cinco veces al día, para evitar la ansiedad y agilizar tu metabolismo: El tema es que cada 3 o 4 horas hagas una comida, pequeña y bastante balanceada para que no llegues a la cena con ganas de comerte al mundo, es una forma de manejar y controlar el hambre. 
  4. Evita los excesos en la cena, hazla antes de las 19 horas y mínimo tres horas antes de acostarte; y además que sea algo bastante ligero, alégate de las harinas y carbohidratos a esta hora, puedes apoyarte con las grasas buenas como la palta o el aceite de oliva, que también se oxidan en forma de energía para finalizar el día (Poca cantidad, son altamente calóricos). 

Apégate al “reloj de tu metabolismo”, sé constante y ¡despídete de los kilos extra!

(Urgente 24)